PABLO FERNÁNDEZ BLANCO - Mantener las riendas lo más firmes posibles sobre los precios del gas, la electricidad, el transporte en micros, en trenes, en subtes y vuelos de cabotaje, apuntalar a algunos sectores productivos y sostener el gasto social le costarán este año al Gobierno unos $ 65.000 millones en subsidios, de acuerdo con las proyecciones que hacen los economistas sobre la base de las cuentas públicas. Esa cifra, que supera en 25% a los $ 52.000 millones que se erogaron bajo ese concepto en 2009, se puede leer de varias formas, todas llamativas: correspondería, por caso, a un 5% del producto interno bruto (PIB) previsto para 2010. Y evidencia que durante los últimos cuatro años los subsidios –una de las patas de la política económica kirchnerista– más que se duplicaron, dado que en 2007 estaban en $ 28.000 millones. Y se sextuplicaron desde 2003.
“De acuerdo con la evolución de la actividad, este año los subsidios crecerán en torno a los $ 13.000 millones, porque habrá que responder a la inflación”, sostiene Fauso Spotorno, del estudio de Orlando Ferreres. Dos son los principales motivos que explican la escalada: la inflación, que calcula en torno al 22%, es el principal, pero también el aumento de la utilización de servicios subsidiados, como el transporte y la energía.
Si se excluyen las asignaciones, el Gobierno deberá destinar unos $ 7000 millones adicionales para mantener los precios de la luz, el gas, el transporte y las transferencias al campo. Es decir, un 22% más que los $ 32.000 millones del año pasado. Ese número, que había comenzado a frenarse en 2009, de la mano de ajustes tarifarios, se había duplicado en 2008 desde los $ 16.000 millones de 2007.
Todos los economistas coinciden en un punto: cuando se habla de subsidios, abundan los datos oficiales imprecisos. “Es una caja negra. Hay pagos atrasados que no están del todos especificados, por ejemplo, con las empresas de energía. Y es difícil hacer un cálculo preciso sobre su evolución. Por ejemplo, si no hay aumento de tarifas al transporte, deberán aumentar los subsidios cuando se cierren las paritarias. Quizás un aumento de un 22% en total sea poco”, explica Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein.
“En 2009 habían crecido un 80% contra 2008, pero se esperaba que el crecimiento se detuviera ahí porque los precios internacionales tendían a la baja y se iba aplicar un reacomodamiento de tarifas que no ocurrió del todo”, explica Mariano Lamothe, economista jefe de Abeceb. “Este año volverán a aumentar porque no hay rebalanceos tarifarios en energía ni se esperan ajustes en transporte. Mientras el Gobierno tenga caja, no lo va a ajustar”, completa.
Para controlar los precios de los pasajes de corta y media distancia el Gobierno subsidia al gasoil. Las empresas de transporte pagan $ 0,80 el litro desde hace años, mientras que en los surtidores cuesta en torno a los $ 3,30, con una suba de un 15% en el año. En abril se consumirá un 2,6% más que en el mismo mes del año pasado.
La Oncca, que controla al campo, erogó en el año $ 980,66 millones (no ofrece datos comparativos) en compensaciones a tamberos, criadores de terneros, industria láctea, molinos de harina de trigo y de maíz, feed lots, productos porcinos y frigoríficos avícolas. Entre 2007 y 2009 se fueron por esa vía $ 6.450 millones.
En tanto, el déficit del sector eléctrico previsto para este año según los generadores eléctricos será de unos $ 20.000 millones.
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