La inflación volvió a convertirse, como en tantas oportunidades antes, en el principal dolor de cabeza que atormenta a los argentinos. En las últimas semanas, una cantidad importante de analistas y consultoras privadas revisaron al alza los cálculos proyectados para 2010 sobre el indicador de precios. La mayoría estima una presión inflacionaria con un piso en torno al 25% anual. Frente a semejante escalada, pocas son las alternativas de inversión no sólo que le ganen al indicador sino que al menos sirvan de refugio para que los ahorros no se desvaloricen tanto.
Dentro de las opciones que se consideran como atractivas en este sentido – en el tablero conservador–, algunos analistas del mercado se inclinan por letras provinciales y de la Ciudad. Si bien estos instrumentos lejos están de rendir por encima de la inflación proyectada, entre el exiguo abanico de alternativas, los títulos que se ubican en el corto plazo de la curva son señalados como oportunidad para blindar parte de la inversión contra la estampida de precios, que mina cada vez más el poder adquisitivo de la gente. “Hoy casi no hay opciones conservadoras que resulten jugosas. Ni siquiera el dólar es una opción”, denunció un analista de una importante consultora.
Un reciente informe de Portfolio Personal detalla que los rendimientos de las Letras son atractivos en comparación a otras herramientas similares. “El primero, lógicamente, las Lebac del Banco Central (BCRA). Con la misma estructura, a 98 días, estas rinden un 11,75% anual. Mientras que la letra de Macri a 84 días rindió poco más del 12,5%, y la de Scioli un 12,9%”. Pero la alternativa luce aún más interesante si se acortan los plazos, algo además que no se puede con el BCRA. En el plazo de 35 y 45 días la Ciudad ofreció en su última licitación cerca del 11,8%, en tanto que en la provincia llega a niveles de tasa superiores al 12,1%. Pero, a su vez, las comparaciones son favorables si se contrasta con otras inversiones como fideicomisos y cheques. La tasa de corte de los primeros oscila hoy entre 11% y 12% anual, mientras que las duration promedio son de cuatro meses. Respecto a los cheques de pago diferido las tasas a 30 días rondan el 10%, a 60 días 11% y a 90 días puede llegar al 12%. La recomendación cobra más fuerza aún, si la comparamos con los plazos fijos en bancos privados a 30 días que rinden en torno al 9% anual.
Claro que para aquellos que estén dispuestos a tomar algo más de riesgo existen algunas alternativas que libran una batalla más fuerte contra la inflación con retornos esperados de 22% o más, como algunos títulos o fondos de inversión.
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