Por ELIZABETH PEGER - Mientras avanza en los contactos con las principales organizaciones empresarias para coordinar el análisis sobre las causas y efectos de la inflación, la conducción de la CGT está decidida a dar una lucha frontal contra los sectores formadores de precios y en ese objetivo prepara una campaña para comprometer a los trabajadores en un boicot contra las empresas que aumenten “en forma desmedida y sin justificación” el precio de sus productos. La iniciativa que proyecta la central sindical que conduce Hugo Moyano contemplaría la realización de controles y seguimientos periódicos en las principales cadenas de supermercados de los precios de alimentos y productos básicos y la denuncia pública de casos de aumentos desproporcionados, según explicaron a este diario referentes de la cúpula cegetista.
En línea con la posición del Gobierno, dentro de la CGT sostienen que no existe una situación de inflación generalizada, pero advierten que algunos productos básicos registraron incrementos “desmedidos” en los últimos meses que, en su opinión, no se pueden justificar por los aumentos salariales, porque la mayoría de las paritarias aún no fueron definidas. “Hay algunos vivos que se tratan de cubrir por las dudas. No son todos, pero hay que denunciarlos públicamente para que la gente no compre esas marcas”, indicó un importante referente de la central obrera sobre la propuesta de un boicot que analiza la entidad.
La iniciativa forma parte del debate interno que encaró la CGT con el propósito de evaluar las causas de la inflación y promover medidas para paliar su impacto. A ese denominado “espacio de reflexión”, que en la práctica se inició la semana pasada con la coordinación de la secretaría de Estadísticas de la central obrera, Moyano sumó la asistencia técnica de un grupo de economistas del Plan Fénix y de José Sbatella, actual titular de la Unidad de Información Financiera (UIF).
En paralelo, el camionero activó en los últimos días una serie de contactos con representantes de importantes cámaras empresarias para convenir la realización de una reunión cumbre destinada a consensuar posiciones en torno a los aumentos de precios. En ese objetivo, Moyano y otros referentes de la cúpula sindical (Antonio Caló, José Luis Lingeri y Omar Viviani) mantuvieron un encuentro reservado con el secretario de la Unión Industrial Argentina, José De Mendiguren, y el titular de Adeba (bancos privados), Jorge Brito, para coordinar la agenda de la reunión entre la CGT y las organizaciones empresarias, que se concretaría hacia fines de la próxima semana. “La intención es conversar en una reunión ampliada diversos temas vinculados al esquema macroeconómico y no solo la preocupación por la inflación”, apuntó un sindicalista acerca de la charla con De Mendiguren y Brito.
Respecto de los sectores empresarios que participarán de la cumbre, las fuentes insistieron que la intención de Moyano es convocar a todas las organizaciones con representación en el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. En ese sentido, ratificaron que la invitación también abarcará a las entidades que integran la mesa de enlace agropecuaria.
Además, desde el moyanismo plantearon como una posibilidad que en esas conversaciones se retome una vieja idea compartida entre la UIA y la CGT de avanzar en el diseño de un índice propio para medir la suba de precios. |