La larga espera por el lanzamiento del canje y la decepción ante una oferta poco generosa volvieron a mantener ayer dubitativos a los bonos locales que ajustan por inflación y que ayer terminaron mixtos y con variaciones inferiores al 0,5%. Entre los títulos más líquidos, se percibieron ínfimas subas para el Boden 2014 (0,77%) y el Bogar 18 (0,23%), mientras que el cupón atado al PIB se diferenció con un avance del 1,32%. “Con los recortes finales de la oferta, el Gobierno demostró que no está dispuesto a ceder terreno para mejorar el nivel de aceptación de un canje que, de todas maneras, tendría su techo en 80%”, explicó estos días un economista.
El Gobierno ya comentó que, para esta operación, espera una adhesión de al menos 60%. Pero algunos analistas calculan que podría superar, incluso, el 80%. El riesgo país argentino subió ayer tres unidades, hasta los 621 puntos básicos.
Ayer, la calificadora de riesgo Fitch se refirió al canje al anticipar que, aún en el caso de que resultara exitoso, podría llevarlos a ubicar la nota de los bonos argentinos en un escalón superior, pero aún dentro de categorías “altamente especulativas”. Un crítico reporte sobre el país, difundido ayer, indicó que muy posiblemente en el corto plazo mejore la calificación actual de Argentina que, hoy, es de RD (“Default Restringido”).
La agencia de riesgo no escatimó críticas al modelo macroeconómico de la Argentina: “Es probable que sus calificaciones soberanas permanezcan en una categoría altamente especulativa, por su política macroeconómica y la limitada flexibilidad de financiación”, indicó. |