Por JULIÁN GUARINO - En lo que será una nueva propuesta de la dirigencia de la Bolsa porteña y cuando faltan apenas 48 horas para que tengan lugar las elecciones que renovarán un tercio del Consejo de la centenaria entidad, en los próximos días las principales autoridades de la entidad girarán al ministerio de Economía un proyecto para dejar de lado el encaje a los capitales del 30% que mantiene el Gobierno, una medida impuesta en 2005 por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.
El pedido no es nuevo: en su última visita a la Bolsa en el marco del 155 aniversario que tuvo lugar en 2009, la presidenta Cristina Fernández escuchó de boca de Adelmo Gabbi, titular de la entidad, el reclamo por el encaje. En aquél entonces, la presidenta tomó la sugerencia de Gabbi y pidió ser “creativos” en las propuestas para poder dar de baja esta normativa. Lo cierto es que Cristina Fernández dejó abierta una puerta, al decir en aquella oportunidad que estaba “a favor de una norma que permita el ingreso de capitales con fines productivos”.
Después de un año de trabajo, altas fuentes de la entidad señalan que ya está listo el documento y que dentro de los próximos 15 días –una vez transitadas las elecciones y la designación del nuevo presidente de la BCBA que podría recaer nuevamente en la persona de Adelmo Gabbi– ésta se presentará formalmente en Economía.
El informe apuntaría de lleno a buscar el levantamiento del encaje para la inversión bursátil, privilegiando la inversión en el mercado secundario (la Bolsa). “La realidad es que aunque no haya encaje para las colocaciones primarias, consideramos difícil que alguien pueda invertir en este segmento si después no tiene la chance de actuar en el mercado secundario”, sostienen.
De fondo persiste la necesidad de la Bolsa de salir de la categoría de “mercado de frontera” a la que descendió por la falta de liquidez y una calificación de la gente de Morgan Stanley. Las restricciones a los fondos del exterior produjo el descenso del país al MSCI Frontier Markets, una categoría que limita a varios fondos a invertir en la plaza local ya que sólo pueden “comprar” riesgo emergente. Rótulo que Gabbi intenta recuperar.
Según los cálculos de la Bolsa de Comercio, las inversiones orientadas a los mercados emergentes latinoamericanos alcanzan los u$s 120.000 millones anuales. De levantarse las restricciones, dicen en la entidad, el mercado local podría recibir alrededor de 8% o 10% de los fondos provenientes de inversores extranjeros. Esto equivaldría a u$s 10.000 millones que hipotéticamente ingresarían al circuito local. Por ahora en la Bolsa hacen cuentas: faltan algunos días para llegar al ministerio de Economía.
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