El canje de deuda arrancará el 3 de mayo y tendrá un cierre desdoblado: hasta el 12 de mayo tendrán tiempo de definirse los inversores mayoristas, mientras el segmento minorista podrá hacerlo hasta el 7 de junio. La liquidación final de los bonos se hará el 2 de agosto.
El monto total de los bonos elegibles para el canje asciende, de acuerdo con el prospecto que se divulgó ayer, a u$s 18.300 millones. Está previsto que los nuevos bonos Global 2017 empiecen a cotizar el 17 de mayo, aun cuando no hayan sido entregados.
El regulador bursátil de Luxemburgo y la CONSOB de Italia comunicaron ayer su aval a la operación. El regulador de Luxemburgo, además, publicó el detalle de la propuesta realizada por el Gobierno. Es la primera vez que trascienden todos los detalles de la operación, la denominada letra chica que los tenedores de bonos y operadores esperaban conocer.
Este viernes, el Ministerio de Economía lanzará formalmente la invitación a los inversores para que participen del canje. Y desde el lunes próximo, los inversores ya podrán anotarse.
Presentación
La semana próxima arrancará el road show para presentar la oferta. Seguramente el destino del secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, será Nueva York, ya que allí confluyen los grandes fondos de inversión. La expectativa del Gobierno es conseguir un piso mínimo de aceptación del 60% sólo en este segmento. Pero el objetivo es que en total acepte por lo menos el 75% de los «holdouts».
Luego será el turno de convencer a los pequeños inversores en Alemania y principalmente en Italia. A este grupo se le hizo una serie de concesiones, que mejoran sustancialmente la oferta: Podrán optar por canjear su deuda en default por bonos a la Par, sin quita nominal de capital. Los grandes bonistas sólo podrán suscribir Discount, con descuento nominal del 66%. Recibirán en efectivo el pago por los intereses vencidos. El Gobierno reservó con este fin u$s 160 millones. Tendrán un plazo mucho más prolongado para decidir. En Economía esperan que el cierre con los grandes inversores genere un «efecto contagio» sobre los más chicos.
Además de los bonos que se entregarán a cambio de la deuda en default, el canje también incluye cupones PBI en la misma proporción que el canje de 2005. No habrá desembolsos, sin embargo, por los pagos realizados por este instrumento entre 2005 y 2009.
Uno de los datos más relevantes de la transacción es la emisión de un nuevo bono en dólares con legislación Nueva York. El Global 2017, que saldrá con un cupón del 8,75% anual. Pero aún está por verse a qué precio se terminará colocando, ya que seguramente será bajo la par. Por lo tanto, el rendimiento de este título, que se emitirá para compensar los intereses vencidos a los grandes inversores, se ubicaría bien por encima del 10% anual en dólares.
La intención del Gobierno es colocar el Global 2017 en los mercados internacionales tras el canje. Se aspira a conseguir u$s 1.000 millones en efectivo y que el país recupere el acceso al financiamiento externo tras diez años en los que resultó imposible hacerlo.
Pero aún está en duda si podrá lograrlo. La caída de los bonos griegos y las dudas respecto del paquete de salvataje representan hoy un importante obstáculo. Pero aún hay un largo camino por recorrer: no se descarta que finalmente llegue la ayuda del FMI y Europa (en particular Alemania) y las aguas se tranquilicen por un tiempo.
Según estimaban ayer en el Palacio de Hacienda, este temblor en los mercados no debería alterar el canje. Eso sí, en la medida en que sigan cayendo los bonos y suba el riesgo-país, será cada vez más complicado colocar este nuevo título a tasas de un dígito. |