Por FERNANDO ALONSO - Un tribunal superior de justicia suizo declaró ayer nulo y dejó sin efecto la orden de un juez de primera instancia que había ordenado el embargo de u$s 1.200 millones en las cuentas que el Banco Central argentino tiene en el Banco Internacional de Pagos (BIS) de Basilea. La oportuna decisión judicial será exhibida por la Argentina como un incentivo más para que los tenedores de bonos en default ingresen en la reapertura del canje de deuda.
La decisión del juez de primera instancia es de noviembre pasado, aunque nunca fue dada a conocer por las autoridades argentinas ni por los fondos NML Capital y EM Ltd, que creían haber encontrado una grieta después de los sucesivos fracasos para hacerse de efectivo en las demandas presentadas ante los tribunales de Nueva York.
Las reservas del Banco Central fueron embargadas en otro juicio que esos fondos buitres tramitan ante el tribunal del juez Thomas Griesa, del distrito sur de Nueva York.
Ahora solo quedan congelados u$s 105 millones en la cuenta transaccional que el Central dispone en la Reserva Federal (Fed) por un acuerdo entre abogados del país y de los fondos, que aceptaron no trabar otras cuentas del Central.
Los fondos EM Limited, de Kenneth Dart, y NML Capital, de Elliott Associates, tienen en conjunto títulos argentinos en default por unos u$s 3.000 millones y anticiparon que no ingresarán al canje ya que pretenden cobrar el valor nominal de la deuda pese a que compraron los bonos después del default a valores promedios de 15 centavos por dólar.
La decisión de estos fondos de seguir la vía judicial obligará a la Argentina a mantener una costosa estructura para manejar los fondos públicos por canales que impidan el embargo, como al momento de entregar los nuevos títulos o pagar los intereses a los ahorristas.
Con el antecedente del fallo de Griesa, los fondos se presentaron ante la Justicia de Suiza reclamando el embargo de las cuentas que el Banco Central tiene en Basilea. El fallo judicial les resultó favorable en primera instancia, pese a que por los acuerdos internacionales las reservas depositadas en el BIS tienen inmunidad.
El Banco no acató la orden judicial y apeló a un tribunal superior, que ayer determinó que la orden de embargo dictada en 2009 era nula y carecía de todo efecto, según informaron en Buenos Aires fuentes oficiales.
El fallo recién se espera que mañana sea traducido del alemán oficial de la justicia suiza para conocer los alcances de la decisión.
El fallo judicial servirá también para la campaña del Palacio de Hacienda tendiente a sumar adhesiones al canje, especialmente entre pequeños y medianos ahorristas europeos que se presentaban como los más reacios a aceptar la oferta argentina. Todavía queda una presentación de la Task Force, que pretende demandar al país ante el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial
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