Por LAURA GARCÍA - El euro quedó atrapado hoy en una crisis de confianza que no promete ser muy fácil de remontar. La moneda no sólo carga con las dudas sobre la viabilidad de la economía griega –acorralada entre un ajuste feroz y un default seguro– sino con vaticinios mucho más sombríos sobre la fractura misma de la Unión Europea tal como hoy la conocemos.
Kenneth Wattret, economista jefe para la zona euro del banco francés BNP Paribas, asegura que el daño a la credibilidad será muy difícil de revertir, sobre todo por el papel reticente de Alemania ante la evidencia del naufragio de Grecia y la falta de mecanismos institucionales para hacer frente a la crisis de una forma mucho más efectiva.
En diálogo con El Cronista, el experto con base en Londres pronosticó nuevas caídas para el euro, que hoy no debería valer más de u$s 1,15 a u$s 1,25.
–¿Son Portugal y España una bomba por explotar como muchos creen hoy en día? ¿Son situaciones realmente comparables con la de Grecia?
–En algunos aspectos, la situación de Grecia y la de España y Portugal no son comparables. La diferencia más obvia es que la deuda del sector público en relación al PBI es mucho más baja en esos dos países. Dicho esto, sin embargo, ambos tienen problemas de base particulares. En Portugal, los frentes de preocupación son numerosos: el nivel de deuda del sector privado, las tenencias extranjeras de los pbonospúblicos, el bajo crecimiento, su alta exposición a España, y la lista sigue. Para España, una de las principales fuentes de iinquietudes el impacto en el sector financiero del derrumbe del sector inmobiliario y la explosión del desempleo. Hasta ahora, no obstante, ese impacto ha sido sorprendentemente bajo.
–¿La posibilidad de un contagio hacia otros países de la periferia entonces es real?
–Las posibilidades de contagio son evidentes y no sólo en los mercados de deuda soberana. Los mercados de acciones también están sufriendo y tienen la capacidad de revertir el repunte en la confianza que habían logrado con mucho trabajo los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo.
–El euro no deja de debilitarse. ¿Qué tan lejos puede llegar esta crisis de confianza en la moneda? ¿Prevén un impacto que se extienda en el tiempo?
–En una palabra, sí. Aquí el tema clave es el punto de inicio muy alto en la cotización contra el dólar. Hoy el fair value, es decir, el nivel de equilibrio para el tipo de cambio, probablemente se ubique entre 1,15 y 1,25 dólares, lo que implica que más allá del retroceso reciente, el ajuste todavía puede llegar mucho más lejos. La falta de competitividad de las economías de la periferia de la zona euro es otra razón para esperar una mayor debilidad del euro y no sólo en relación al dólar estadounidense.
–La crisis puso en evidencia varias fallas estructurales en el seno de la eurozona ¿Qué debería sacar en limpio la Unión Europea de esta crisis?
–La crisis expuso varias cuestiones pero en particular la falta de cohesión entre los miembros de la zona euro y la falta de un marco adecuado para poder lidiar con esta clase de crisis. El daño a la credibilidad va a ser muy difícil de revertir. En particular, la reticencia de Alemania a ofrecer respaldo financiero ha sido una fuente de mucha preocupación para los mercados financieros.
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