Por Javier Blanco - La crisis del euro amenaza provocar un brusco reacomodamiento en las expectativas cambiarias en la Argentina. Después de todo, no hay empresario o agente económico que desconozca que buena parte de la competitividad que conserva el peso deriva del alto nivel de cambio que mantenía la moneda europea respecto de buena parte de las divisas del resto del mundo. Pero esto cambió: de fin de año a la fecha el peso acumula una apreciación real (descontada la inflación) del 16% contra el euro. "Incluso ya está por debajo de la paridad real que existía entre ambas monedas en febrero de 2002. Es un llamado de atención, porque Europa es nuestro segundo mercado de exportación después de Brasil", alerta Gabriel Caamaño Gómez, de Ledesma & Asociados. Si ese escenario se consolida, recrudecerán las presiones en favor de un dólar más alto, aunque se descuenta que el Gobierno podrá manejar el proceso por el poder de fuego que mantiene el Banco Central. Las advertencias respecto de las probables vías de contagio que esta crisis puede tener en el país son coincidentes. Comenzaron a ser remitidas en las últimas horas por los consultores top a las empresas que los contratan para tratar de leer adecuadamente los cambios que se dispararán por la actual convulsión de mercados. Y se replicaron ayer en despachos oficiales. Esos temores se acrecentaron anoche, al desplomarse el euro a US$ 1,252, su nivel más bajo desde el 5 de marzo de 2009. El mismo diagnóstico suscribieron los economistas consultados por LA NACION. "Si Europa ataca la crisis adecuadamente en breve, algo en lo que confío, el impacto sobre la Argentina será mínimo. Pero es evidente que el derrumbe del euro golpeará el valor de las commodities y a las monedas del resto de la región (más propensas a fluctuar), lo que presionará al peso", indicó Daniel Artana, de FIEL. ¿Una muestra? Ayer aquí el dólar se deslizó levemente al alza (cerró a $ 3,9150, el minorista), pero trepó 2,9% en Brasil, su mayor depreciación diaria desde el 2 de marzo de 2009. Así pierde casi 6% en la semana. Si esto hubiera pasado aquí el precio del dólar habría saltado de $ 3,91 a 4,15. "Si la crisis impacta en las expectativas de los argentinos podría reactivarse la fuga de capitales. Otro canal de contagio sería el comercial: Europa va a demandar menos porque caerá su nivel de actividad y perderá poder de compra por la baja del euro", dice Leonardo Chialva, de la consultora Delphos. "Hay que seguir de cerca a las commodities . Esta semana la soja ya cayó casi 5% por la baja del euro o la suba del dólar, según se quiera ver. Y saber que el 20% de nuestras ventas va a Europa: su crisis puede desacelerar el ritmo que tiene la recuperación argentina", opina Fausto Spotorno, del Estudio Ferreres. La vía de contagio financiero ya está a la vista: en 3 días la Bolsa cayó 10,4% y los bonos más representativos de la deuda se desmoronaron más de 12%. |