Bruselas - Los 27 ministros de Economía de la Unión Europea aprobaron ayer, luego de 11 horas de negociaciones, un fondo de rescate permanente de 750.000 millones de euros (u$s 956.000 millones) para asistir a países de la eurozona con problemas para refinanciar su deuda. Dentro de ese monto, el FMI participará con un aporte por 250.000 millones de euros.
El objetivo de este mecanismo sin precedentes en la historia de la unión monetaria europea es disuadir a los especuladores que apuestan desde hace semanas por la quiebra de un miembro de la zona euro, además de frenar el contagio de la crisis de endeudamiento griega a España y Portugal. «Se trata de garantizar la estabilidad del euro, en la zona y en los mercados financieros», sostuvo la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, a la entrada de la reunión. «Estamos viendo en los mercados comportamientos de manada de lobos, y si no detenemos a estas manadas, harán pedazos a los países más débiles», aseguró su homólogo sueco, Anders Borg.
Prohibición
El nuevo fondo incluye 440.000 millones de euros en préstamos y garantías de los países de la eurozona que estarán disponibles en tres años. Además, la Comisión aportará otros 60.000 millones de euros del mecanismo de ayuda financiera a la balanza de pagos. Este mecanismo se utilizó ya para asistir a Hungría, Rumania y Letonia en la actual crisis, pero hasta ahora estaba prohibido recurrir a él para los países de la eurozona.
Con la decisión de ayer, el Ejecutivo comunitario propuso aumentar su dotación de 50.000 a 110.000 millones de euros y permitir que se beneficien de él también los Estados que comparten la moneda única.
El FMI aportará una contribución sustancial al nuevo fondo de salvataje. La ministra española de Finanzas, Elena Salgado -que este semestre preside el consejo de ministros del ramo-, confirmó que el Fondo participará con un máximo de 250.000 millones de euros en el paquete de rescate para Estados de la UE en crisis. El organismo internacional, además, aprobó ayer un préstamo de 30.000 millones de euros a tres años para Grecia (ver nota en pág. 5).
En la declaración final, justo antes de la apertura de los mercados asiáticos, los ministros expresaron su «fuerte respaldo a los esfuerzos de Portugal y España para adoptar medidas posteriores de saneamiento de sus cuentas públicas». Además, pidieron rápidos progresos para regular los mercados financieros y «la vigilancia sobre todo de los mercados de derivados y el rol de las agencias calificadoras».
El fondo aprobado ayer en lo inmediato estará destinado a «ayudar a la balanza de pagos de los países miembros de la comunidad que no están en la zona euro» y a evitar que «la especulación se convierta en un deporte», explicaron los ministros europeos. El paquete de medidas será coordinado por la Comisión Europea, señalaron los ministros al término de las deliberaciones.
Gran Bretaña, que no integra la eurozona, hizo saber que apoyará el plan para resguardar los balances de pagos, pero no intervendrá en la decisión acerca de la moneda europea. «Haremos nuestra parte para no poner en riesgo la recuperación, que está impulsándose, pero lentamente», declaró Alistair Darling, el ministro de Finanzas británico. «Si se trata de sostener el euro, obviamente esto es tarea de los países de la zona euro», añadió.
El canciller italiano, Franco Frattini, declaró durante el curso de los coloquios que «nadie puede quedar afuera», pues se necesitan «respuestas claras y dinámicas de todos los países». Para Frattini, «si no se logra un acuerdo para afrontar la crisis económica sería una señal devastadora».
Agencias Reuters, DPA y ANSA |