El plan de ayuda, acordado por los ministros de Finanzas de la Unión Europea, los bancos centrales y el Fondo Monetario Internacional, fue el mayor desde que los líderes del Grupo de 20 países desarrollados y grandes economías emergentes apoyaron medidas tras el colapso del banco Lehman Brothers en el 2008.
El plan calmó el nerviosismo de los inversionistas por los temores de contagio que desplomaron las acciones y otros activos de riesgo en todo el mundo la semana pasada, generando una escalada del euro y las bolsas.
Los bancos centrales en Finlandia, Alemania y Francia confirmaron que los bancos centrales de la zona euro ya habían empezado a comprar bonos gubernamentales.
Sin embargo, la incertidumbre persistía respecto a si el paquete daría al euro un apoyo duradero para que Grecia y otros países de la periferia de la zona euro puedan frenar sus déficits fiscales mientras su panorama de crecimiento se deteriora.
"Los problemas en la zona euro todavía están ahí, el telón de fondo fiscal no ha cambiado", comentó Tom Levinson, estratega cambiario de ING.
"Esperamos que las ventas euro/dólar volverán y tenemos un objetivo de un mes de 1,25 dólares", agregó.
A las 1102 GMT, el euro EUR= avanzaba un 1,8 por ciento, a 1,2990 dólares, tras haber subido hasta 1,3093 dólares, gracias al paquete de emergencia.
"El paquete anunciado ayer (domingo) apoyó la confianza en el euro. No obstante, hay algo de incertidumbre en cuanto a los mecanismos de los fondos de estabilización. En particular, no está claro aún de dónde va a venir el dinero", afirmó Valentin Marinov, estratega cambiario de Societe Generale.
El euro había caído hasta 1,2510 dólares en la plataforma electrónica EBS la semana pasada, coincidiendo con las apuestas de los especuladores cambiarios en favor de dólar a un nivel que los analistas dijeron que era el máximo desde el lanzamiento del euro en 1999.
La moneda única aún está casi un 9 por ciento por debajo de su nivel de enero, en el peor desempeño entre las divisas más importantes del mundo.
El euro ganaba un 3,75 por ciento, a 121,16 yenes EURJPY=, tras tocar un mínimo de ocho años cerca de 110,44 la semana pasada.
El dólar caía un 1,3 por ciento frente a una canasta de monedas referenciales, a 83,01 .DXY.
La Reserva Federal de Estados Unidos reabrió líneas de canje de divisas con varios bancos centrales para tratar de garantizar en los mercados la liquidez del dólar y el Banco Central Europeo dijo que compraría deuda soberana para calmar los nervios de los inversores
Tal decisión, pedida urgentemente por los nerviosos bancos europeos, revirtió una renuencia de larga data a usar lo que muchos economistas llaman la "opción nuclear" bajo la presión del mercado.