Por José Crettaz - De paso por Buenos Aires, Ivan Ramalho, secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, se enteró por la prensa del freno argentino a la importación de alimentos. El funcionario brasileño no alcanzó a entender cómo un organismo técnico del Ministerio de Salud podría paralizar las ventas de choclo en grano enlatado o conserva de tomate, entre otros productos que el gigante sudamericano le vende a nuestro país. En medio de la reunión mensual de monitoreo del comercio bilateral, Ramalho le preguntó al secretario de Industria argentino, Eduardo Bianchi, sobre el alcance de la medida. Pero su colega argentino poco pudo aclararle. "El tema no está en mi jurisdicción, no bien consiga los detalles te voy a enviar la información acerca cómo se va a instrumentar", le respondió Bianchi, según fuentes del Ministerio de Industria y Turismo, a cargo de Débora Giorgi. El diálogo se dio en términos absolutamente informales en medio de una relación con frecuentes tensiones comerciales. "A pesar de ser apenas rumores, le expresamos nuestra preocupación al secretario Bianchi", dijo el funcionario brasileño a la agencia Estado, que consignó también la inquietud de empresarios de ese país. La semana pasada, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ordenó al director de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), Carlos Chiale, que el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), a su cargo, en lugar de entregar directamente certificados sanitarios a los importadores se los envíe a él. Según fuentes empresariales, Chiale consultó con su jefe, el ministro de Salud, Juan Manzur, y éste le ordenó cumplir con el pedido. La medida, que comenzaría a regir para alimentos no frescos el 1°de junio, fue comunicada verbalmente a los responsables de comercio exterior de supermercados y empresas importadoras. Desde entonces, la incertidumbre sobre la compra al exterior de alimentos es total. Con bajas expectativas, la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) y algunos supermercados participarán hoy de una reunión en la Anmat, a las 11, para conocer la nueva regulación sobre los permisos de importación que, hasta ahora, entregaba automáticamente ese organismo. "Vamos a explicarle la problemática a la autoridad sanitaria. Hay mercadería que está en el puerto, otra que está viajando, y hay compromisos de importación acordados para los próximos seis meses", advirtió el presidente de la CIRA, Diego Pérez Santisteban, que alertó sobre el riesgo inflacionario. Silencio A pesar de las insistentes llamadas de LA NACION, la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA) no opinaron sobre la medida. Como es habitual, el secretario Moreno tampoco respondió la consulta que este diario le transmitió por intermedio de una de sus secretarias. Por lo pronto, el anuncio extraoficial de las restricciones ordenadas por Moreno despertó las críticas de las empresas y la consulta de Brasil, un proveedor importante de choclo en grano enlatado y tomate en conserva, entre otras mercancías alcanzadas por la decisión. Ayer, en un comunicado de tono inusualmente ríspido, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), que agrupa a las principales cámaras del sector, reclamó que "toda medida de política comercial interna y externa respete los criterios de los tratados internacionales de los que Argentina es parte, ya que es una de las garantías necesarias para evitar represalias en el comercio mundial, que ya han sido solicitadas en sus países de origen por los sectores de la industria afectados". La entidad, presidida por el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, recordó además que "la industria argentina de alimentos y bebidas por su competitividad y calidad exportó en 2009 más de US$ 22.000 millones, mientras que las importaciones no alcanzan a los US$ 1000 millones". ?Freno a las importaciones. La semana pasada, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ordenó al INAL, un organismo técnico dependiente del Ministerio de Salud, frenar los permisos sanitarios de importación de alimentos no frescos. CIERRE DE FRONTERAS
- Brasil pidió detalles. Preocupados por sus embarques, el país vecino también solicitó precisiones.
- Reclamo empresarial. Varias cámaras pidieron precisiones acerca de la medida, que podría impactar los precios de algunos productos.
- Certificados sanitarios. Hasta ahora, los importadores buscaban ese documento en el INAL, ahora tendrán que ir a Comercio Exterior.
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