Amado Boudou descartó que hoy pueda anunciar la colocación de un bono por u$s 1.000 millones en los mercados internacionales. Desde Roma, donde arribó para continuar con el road-show del canje, explicó que la concreción estará sujeta a que se den condiciones «aceptables» para la Argentina.
Además, el ministro de Economía adelantó que los primeros números en torno al nivel de aceptación del canje de deuda por parte de los tenedores mayoristas se divulgarán mañana. Se estima que el monto ingresado al canje se habría ubicado en unos u$s 10.000 millones, lo que representa prácticamente el 55% de la deuda que se busca reestructurar, en total u$s 18.200 millones.
Por lo tanto, la posibilidad de llegar al 70% o más dependerá de la respuesta que den los inversores minoristas. La mayoría se encuentra en Italia y en menor medida también en Alemania. Esto explica por qué el equipo económico en pleno volvió a Roma para mantener una nueva ronda de reuniones con representantes de bonistas.
Tanto Boudou como el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, monitorearon de cerca desde Roma la evolución de los títulos públicos. Pero el de ayer no fue un día positivo. Al contrario, el riesgo-país volvió a subir hasta los 726 puntos básicos. Y si el Gobierno quisiera emitir un nuevo Global 2017, tendría que pagar una tasa no menor al 12% anual en dólares.
Evaluación
«Mientras tanto -consideró el funcionario- nosotros vamos evaluando día a día lo que está pasando en los mercados, que están muy volátiles» a causa de la crisis desatada en Grecia y por los coletazos que se registran en otras naciones europeas.
Ante este escenario, el ministro aclaró que se mantiene abierta la posibilidad de colocar el nuevo bono (que se emite bajo ley Nueva York) hasta el 7 de junio. Ese día se cierra el canje para los inversores minoristas, tras el cierre de la «fase temprana» reservada para los grandes fondos de inversión, que se cerró el viernes.
En una rueda de prensa brindada ayer por la tarde en Roma, tras mantener una serie de reuniones con dirigentes políticos y representantes de bonistas, Boudou realizó «un balance cualitativo, sin cifras» de los contactos que el equipo económico viene teniendo en distintas partes del mundo en el marco del «road show» de promoción de la operación.
Ayer por la tarde el funcionario viajó a Milán para continuar con reuniones con inversores y tiene previsto su retorno a Buenos Aires el miércoles. El resto del equipo seguirá en Europa y mañana pasarán nuevamente (como hace dos semanas) por Alemania.
Receptividad
«Hemos tenido una alta receptividad, tanto de la propuesta en sí como sobre las condiciones de la Argentina de cara al futuro. Hay mucha atención en los centros financieros sobre lo que pasa en países como la Argentina y Brasil, que han logrado sortear la crisis de 2009 en términos relativos muy bien y que ya están mostrando un crecimiento mayor al promedio», resumió el ministro. Al mismo tiempo, se conoció un comunicado de la American Task Force Argentina (AFTA), que lidera Nicola Stoch, en Wa-shington rechazando en términos contundentes la transacción. «Sinceramente esperamos que mejore las condiciones del canje. Los acreedores de la Argentina están esperando hace nueve años que el Gobierno negocie con buena fe».
ATFA se define como una organización que reúne a cerca de 40 organizaciones que representan a contribuyentes norteamericanos, educadores, agricultores y financistas. Todos tienen un aspecto en común: poseen bonos argentinos que entraron en default en 2001. |