Algo más activo que de costumbre, el Banco Central no pudo disimular ayer su esfuerzo por evitar que el tipo de cambio local se retrasara demasiado. La entidad entró al mercado de cambios en el inicio de la rueda y, cuando se habían negociado apenas u$s 6 millones, acercó a los operadores un ofrecimiento de divisas que se ubicó por encima de los u$s 80 millones. “Estaba en 3,8970, y empezó a pagar directamente $ 3,8990. Se llevó el mercado, e hizo subir al billete en seis milésimas”, contó un operador. De este modo, Mercedes Marcó del Pont logró ponerle al billete por encima un piso “psicológioco”: los $ 3,9030. Aún así, el total operado no fue significativo (se ubicó en los u$s 530 millones) y la cotización minorista no varió: quedó en $ 3,88 para la compra y en $ 3,92 para la venta.
“Pudo observarse una demanda sostenida de bancos privados luego de la aparición de la autoridad monetaria”, contó el informe de mercado de Puente hermanos.
Los operadores comentan que, frente a esta mayor demanda, por estos días se está viendo una baja liquidación de los exportadores, que no permite abastecerla. “Se está liquidando algo menos, a unos u$s 90 millones por día. Así que siempre estamos en manos del Central. Si en este momento él no estuviera pagando, no subiría”, consideró el analista de ABC cambio, Fernando Izzo.
En Portfolio Personal, en tanto, consideraron que “la demanda de dólares se mostró más activa desde el inicio de la sesión, y mantuvo la cotización en un nivel apenas superior al del cierre del viernes pasado. La corriente compradora se mantuvo durante todo el desarrollo de la rueda, alentando una recomposición del tipo de cambio con una consistencia que hace tiempo no se destacaba en el mercado. La participación adicional de otros bancos oficiales también colaboró para invertir la tendencia imperante hasta la semana pasada, con una actividad que justificó el giro experimentado por la evolución de los precios”.
Con la suba de ayer, el dólar alcanzó su valor máximo desde la salida de la convertibilidad sin que su reacomodamiento significara un cambio repentino del humor del mercado. Como viene sucediendo desde hace un tiempo, la justificación de los movimientos de los precios debe buscarse en la intensa actividad desplegada por el Banco Central.
En Portfolio estimaron, además, que las compras oficiales, que en lo que va de mayo superan los u$s 1.000 millones, consiguen direccionar el tipo de cambio en el sentido deseado, sin generar tensión en el mercado. “Todo indica que, poco a poco, el dólar se irá acercando en un proceso de suave convergencia a los valores pactados”, agregaron en la consultora. El Presupuesto Nacional que aprobó el Congreso, el año pasado, prevé un tipo de cambio promedio, para todo 2010, en $ 3,95.
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