| | Por: Pablo Wende - El stock de créditos al sector privado muestra un fuerte salto desde fines de marzo. Sólo en los últimos treinta días (hasta el 7 de mayo), el incremento llegó al 3% y es el mayor salto desde que estalló la crisis de Lehman Brothers, en setiembre de 2008. Si bien se registraron mejoras en todas las líneas, sobresalieron las de corto plazo destinadas a las empresas.
Los adelantos en cuenta corriente, una de las vías tradicionales de financiamiento de las pyme, subieron nada menos que el 10,1%, mientras el descuento de documentos (especialmente cheques) subió el 3,6%.
Los bancos salieron agresivamente a otorgar líneas, sobre todo de corto plazo, ante el aumento de los depósitos en pesos que también consiguen a tasas de interés muy bajas. Las entidades líderes están pagando como mucho un 9% anual por plazos fijos, mucho menos de la mitad de la inflación real.
A su vez, las entidades redujeron drásticamente el costo para estas líneas de corto plazo. El descuento de cheques de empresas de primera línea se ubica en promedio entre el 12% y el 13% anual. Para las compañías, en un contexto de alta inflación, termina siendo un negocio redondo.
Otras líneas, las dirigidas a individuos, también tuvieron un comportamiento positivo el mes pasado. Los préstamos personales subieron el 2,3% y los prendarios, el 2,4%. Considerando que el crédito al sector privado aumentó tan sólo el 10% en 2009, que en un solo mes se hayan registrado estas variaciones resulta por demás significativo.
Del lado de las empresas, la mayor demanda de crédito se explica no sólo por las tasas de interés, sino también por la reactivación de la economía. Esto les genera la necesidad de acceder a fondos para capital de trabajo.
En el Banco Central ven con agrado que muchas entidades hayan salido a ofrecer préstamos a pymes a plazos más largos y tasa fija. Algunas entidades, como Santander Río, otorgan hasta cinco años en pesos, el Francés se estira hasta 48 meses y otros bancos extranjeros también salieron a ofrecer líneas con tasa fija y variable en pesos para empresas chicas y medianas. ADEBA, la cámara que agrupa a los bancos privados de capital nacional, salió a ofrecer hasta $ 1.500 millones para pymes con condiciones estándar: tasa fija anual del 13% en pesos a un año y del 17% fija para 36 meses.
Banco Galicia, por ejemplo, informó ayer que colocó préstamos para pymes por $ 402 millones a tasa del 15% fija en 150 días. En total, tomaron esta línea 2.270 compañías.
Otro de los datos sobresalientes sobre el repunte del crédito bancario pasa por las líneas en dólares, que en realidad van de la mano del aumento de las exportaciones, a través de las prefinanciaciones.
Sólo en abril, el stock de préstamos en moneda extranjera aumentó el 4,4% y en los cuatro primeros meses del año lo hizo el 9,6%.
El espejo de este aumento del crédito es el dinamismo de los depósitos, aun en un contexto de bajas tasas de interés. La estabilidad del dólar durante ese período pudo más que rendimientos poco atractivos en pesos para los ahorristas.
Los depósitos del sector privado subieron el 2,8%, aunque crecieron mucho más las colocaciones a la vista (3,9%) y bastante menos los plazos fijos (1,6%). El stock de colocaciones aumentó $ 4.625 millones, aunque sólo una porción de este incremento se destinó a nuevos préstamos. Buena parte, en realidad, terminó en Lebac y Nobac que emite el Banco Central: en apenas un mes, el stock de estos títulos ya aumentó $ 4.429 millones. |
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