Por Jorge Oviedo - La economía argentina vive una recuperación intensa, según muestran, con distintos grados, indicadores públicos y privados. Los bienes de lujo, las compras de electrodomésticos en cuotas por la clase media y de inmuebles al contado por la clase alta están en boga.
En abril crecieron 25% el patentamiento de vehículos; 25% la venta de bienes de consumo; 21,8% la de bienes durables.
La inflación local, aunque bajó su ritmo, continuó en un escenario de dólar quieto, de modo que los precios locales aumentan también en la moneda norteamericana. ¿El lado bueno? Tal vez sea más fácil importar bienes de capital (maquinaria) y sus repuestos y piezas, que crecieron 58,6%. Pero claro, subieron todas las importaciones, no sólo las que sirven para inversiones, y en marzo hubo una retracción muy importante del saldo favorable de la balanza comercial.
En parte se trataría porque algunas operaciones de exportación por medidas de fuerza terminarán registrándose en abril. Pero fue esa baja lo que aparentemente asustó a Guillermo Moreno, que la emprendió contra todas las compras en el exterior.
Parte de ese crecimiento puede estar alimentado por el crédito. Por ejemplo, las estadísticas del Banco Central muestran que el sector público terminó abril con 80,7% más de préstamos tomados que un año atrás.
En cambio, el sector privado no financiero apenas tomó 14% más; con un crecimiento del 37,4% en tarjetas de crédito y del 15% en los personales. Las tarjetas ganan mercado gracias a los planes de adquisición en cuotas sin interés.
Si el mercado inmobiliario está reactivado, no es con crédito. Los préstamos en ese sector crecieron sólo el 0,6%.
Pareciera que disfrutan más de la reactivación y los que se compran un inmueble al contado como inversión o refugio que quienes necesitan un préstamo para la vivienda. Es decir, más inversiones que mejora de la situación de vivienda de los asalariados.
Algo parecido pasa en otros sectores. Las ventas en supermercados fueron 22,9% más altas que un año atrás, pero las de los shoppings treparon el 41,6%.
La política monetaria parece acompañar agregando combustible. El circulante de billetes y monedas resultó en abril 21,2% más alto que un año atrás y creció 1,5% en el mes. Es decir, incrementos que más o menos empatan la inflación. Del otro lado, las reservas internacionales que respaldan la moneda local sólo crecieron el 3,66%
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