Estrasburgo - Una nueva caída de las Bolsas y del euro, que se recuperó al final de la jornada por rumores diversos (ver pág. 5), fue la consecuencia de la decisión unilateral de Alemania de prohibir las ventas al descubierto de bonos de la deuda de países de la zona, de los seguros contra defaults de ésta y de acciones de diez bancos y empresas de servicios financieros de origen germano.
Las medidas de Alemania fueron interpretadas por los inversores como una nueva señal de que continúa la incertidumbre sobre la economía y el futuro de la zona euro. El comisario de Mercado Interior y Servicios de la Unión Europea (UE), Michel Barnier, expresó entender la prohibición, pero dijo que espera más éxito de una reglamentación concertada que abarque a toda la comunidad. «Es crucial que los Estados miembros trabajen juntos», advirtió Barnier en Bruselas. En opinión de Barnier, «es importante que los Estados miembros actúen juntos y que diseñemos un régimen europeo para evitar los arbitrajes reglamentarios y la fragmentación, tanto dentro de la UE como globalmente».
Las críticas llegaron también de parte de la ministra española de Economía, Elena Salgado, quien dijo en el Parlamento europeo: «Si en estos días hemos aprendido a tomar las decisiones de manera coordinada, eso debería ser para todos una obligación». Salgado se mostró convencida de que el asunto se tratará en las próximas reuniones de los responsables comunitarios de Economía y Finanzas, una de las cuales está prevista para mañana. La ministra hispana subrayó la necesidad de que varios países de la eurozona, entre ellos, España, afronten medidas de austeridad, aunque supongan sacrificar crecimiento económico a corto plazo.
También dio por hecho que esos recortes del gasto público debilitarán el crecimiento e insistió en la necesidad de coordinar las políticas económicas en Europa para que los Estados con más margen de maniobra no se lancen aún a reducir sus déficits y permitan así mantener la demanda y ayudar al resto de socios.
La medida para frenar la especulación tomada por Alemania fortalecería la posición de ese país dentro de la eurozona, de 16 miembros, mientras pelea por una regulación más estricta de los mercados financieros mundiales. El ministro alemán del Interior, el cristianodemócrata Thomas de Maizière, aseguró ayer que ciertas formas de la economía financiera «tienen que acabar» y reconoció que existen «grandes divergencias» con el Reino Unido y Estados Unidos sobre cómo hacer frente a la especulación. |