Por ESTEBAN RAFELE - El ministro de Economía, Amado Boudou, informó anoche que el primer tramo del canje de los u$s 18.300 millones que permanecen en default finalizó el viernes último con una aceptación del 45%. Según datos preliminares entregados por el ministro, se suscribieron u$s 8.483,27 millones en bonos Discount, destinados a inversores institucionales, y u$s 59,6 millones en títulos Par, orientados al público minorista.
El titular de la cartera de Hacienda sostuvo que los bonos Discount fueron suscriptos por los grandes fondos de inversión. “Los grandes tenedores de deuda, con tenencias superiores a los u$s 100 millones, entraron todos, salvo aquellos fondos buitre que siguen con los juicios”, dijo Boudou en una rueda de prensa.
Según los cálculos de Economía, los fondos litigantes totalizan u$s 3.000 millones, por lo que quedarían en manos de fondos de inversión medianos –con tenencias inferiores a los u$s 100 millones– y bonistas individuales casi u$s 7.000 millones. No obstante, los bancos admiten que en este tipo de operaciones, con una cesación de pagos declarada hace ocho años y medio, podría perderse cerca del 2% del total de los u$s 100.000 millones que ingresaron en default a fines de 2001.
La aceptación del 45% confirmada hasta el viernes, periodo de “alta temprana” destinado a jugadores institucionales, contrasta con la expectativa del mercado. La city porteña y las plazas financieras internacionales aguardaban un ingreso de deuda impaga superior al 50% hasta el momento. Pero el ministro juzgó como positiva la marcha de la reestructuración.
Los u$s 8.482,7 millones suscriptos por grandes fondos de inversión estuvieron muy por debajo de los u$s 10.000 millones que habían garantizado los bancos que acercaron la oferta, Barclays, Citi y Deutsche.
Al ser consultado sobre si el nivel de ingreso es inferior al esperado, Boudou replicó: “Para nosotros, no. Los bancos habían hablado de entre u$s 6.000 millones y u$s 10.000 millones y entró el promedio. Siempre dijimos que el piso de aceptación que buscamos es del 60%”.
En rigor, los bancos se habían comprometido a garantizar una aceptación del 50% (u$s 10.000 millones) siempre y cuando se respetara la oferta que ellos proponía. Pero el Gobierno quitó de ese paper los pagos pasados correspondientes al cupón del PBI, con lo que se ahorró unos u$s 1.500 millones. “Quizás (de haberlos incluido) los fondos buitre hubieran entrado, pero esta oferta no está pensada para los buitres”, afirmó Boudou.
Funcionarios –por lo bajo– y agentes del mercado esperaban un buen nivel de aceptación en la primera etapa del canje para empujar a los inversores minoristas a ingresar en la operación. Pero ahora el Gobierno deberá convencer a tenedores de deuda por al menos u$s 2.500 millones para conseguir el piso oficial, del 60%. Eso, a pesar de que analistas consideran que el Ejecutivo necesita una aceptación superior al 70% para aislar a los fondos litigantes.
Boudou ratificó ayer que el país se reservará hasta el cierre del canje, el próximo 7 de junio, la posibilidad de emitir bonos Global 2017 por u$s 1.000 millones. “La tasa hoy hubiera sido del 10,75%, pero queremos colocar a un dígito”, dijo el ministro. Según datos de mercado, los inversores le exigirían a la Argentina alrededor de 13% por el dinero fresco.
El ministro desechó la posibilidad de extender el plazo de canje de no conseguir el piso del 60% de aceptación. |