El índice de riesgo país elaborado por el banco JP Morgan 11EMJ, que mide el diferencial de rendimientos entre los bonos estadounidenses y sus similares argentinos, subía 62 unidades respecto del miércoles a 844 puntos básicos a las 1350 GMT.
Operadores dijeron que la en principio baja aceptación de inversores institucionales al canje de bonos también repercutía negativamente sobre los activos argentinos.
El nivel de adhesión de estos bonistas ronda el 45 por ciento, cuando originalmente se especulaba con un porcentaje superior.
El Gobierno espera cerrar la operación por unos 18.300 millones de dólares en deuda incumplida con un piso del 60 por ciento de adhesión, ya que los inversores minoristas tienen plazo hasta el 7 de junio para decidir si participan o no.
Debido a las volátiles condiciones de los mercados mundiales, Argentina no emitirá por ahora nueva deuda por 1.000 millones de dólares, sobre la cual pretendía pagar una tasa de un dígito.
Frente a la subida del riesgo país, el mercado argentino da por descontado que esta búsqueda de fondos frescos, paralela al canje de títulos públicos, sería improbable.
Un sorpresivo aumento de las solicitudes semanales del seguro de desempleo en Estados Unidos profundizó además la aversión a los activos de riesgo a nivel mundial.