Por Martín Kanenguiser - Luego de la euforia previa, llegó el baldazo de agua fría por el resultado preliminar del canje, y por eso los analistas financieros creen que los bonos de la Argentina no tienen demasiado margen para subir en las próximas semanas. Consultados por La Nacion, la mayoría de los economistas consultados afirmaron que es posible que se alcance la adhesión del 60% prometida por el ministro de Economía, Amado Boudou. Sin embargo, dado que la expectativa previa era mucho más optimista, afirman que ese resultado ya no permitirá disminuir demasiado la baja de interés que pagan los bonos argentinos y, por lo tanto, tampoco facilitaría el regreso del país al mercado internacional de capitales. Con matices, los analistas consideraron que el Gobierno cometió un "error de cálculo" al estimar que había más bonos en manos de inversores institucionales. Pero el propio ministro admitió que no se verificó un traspaso masivo de los inversores minoristas a los fondos que se sumaron a la transacción hasta ahora. Carola Sandy, del banco Credit Suisse First Boston, indicó que el canje podría alcanzar un porcentaje de adhesión final del 57 al 67 por ciento (de 2000 millones a 4000 millones de dólares adicionales a los US$ 8542 millones ya ingresados). "Ese resultado estaría en línea con las expectativas del Gobierno de que la participación del canje sea del 60%. Creemos que el mercado puede encontrar este porcentaje algo decepcionante", indicó Sandy en un informe. También allí se recordó que el Gobierno se tomará hasta la fecha de cierre del canje, el 7 del mes próximo, para decidir si emite el nuevo bono por US$ 1000 millones, aunque el propio ministro admitió anoche, al informar del superávit fiscal, que la crisis europea aleja esa posibilidad. Boudou indicó que prevé que la situación europea se agrave con la aplicación de las medidas de ajuste decididas a cambio del apoyo financiero internacional. Más allá de esta cuestión, Sandy dijo a La Nacion que "el resultado del canje no será excelente, pero será bueno", y consideró "difícil" prever cuánto bajara el riesgo país una vez que cierre la operación. "Es posible que si se tranquiliza la situación mundial, los bonos recuperen el valor que perdieron en las últimas semanas", expresó la analista. Alberto Bernal, del fondo Bulltick, consideró que la cifra difundida por Boudou "es un mal resultado". "Con 60% o menos, el spread no va a bajar. Es una lástima, aunque tiene dos causas: no haber ofrecido los pagos pasados del cupón ligado al PBI y la profundización de la crisis europea", afirmó Bernal. En esa sintonía, Boris Segura, del Royal Scotland Bank (RBS), consideró que "el resultado preliminar provocó un sinsabor en el mercado", debido a las expectativas previas, que indicaban que habría una mayor participación de los inversores mayoristas. "El ministro Boudou sobrevendió el canje y va a tener problemas en el gabinete. De todos modos, el regreso de la Argentina al mercado no depende tanto de si el canje termina con una adhesión del 50 al 70 por ciento, sino del timing con que se haga", agregó. Respecto del precio futuro de los bonos, Segura indicó: "El mercado ya tenía en la cabeza un canje exitoso; por eso sólo veo una caída y por eso hoy [por ayer] a la deuda argentina le fue peor que a la de Venezuela". Al consultarle por qué la aceptación mayorista fue menor que la prevista por el mercado, el analista respondió: " Básicamente, a los inversores institucionales les molestó que les sacaran los pagos previos del cupón ligado al PBI poco tiempo antes del lanzamiento de la oferta". En relación con lo que puede pasar con los particulares, indicó que "el anuncio de un resultado temprano, que debía operar positivamente, puede terminar resultando contraproducente entre los inversores minoristas". Por su parte, el ex secretario de Finanzas Daniel Marx indicó que "no hubo mucho trabajo sobre los indecisos" por parte de los organizadores. Marx consideró que el resultado "no puede ser considerado un éxito y enfatiza la necesidad de hacer otras cosas para recuperar la confianza". |