Por Javier Blanco - El stock de crédito bancario en pesos se expandió más del 3,6% en los últimos 30 días, y mostró un dinamismo que no exhibía desde que las esquirlas del estallido de la crisis financiera mundial llegaron a estas tierras, en el tramo final de 2008. El dato no tendría mucho valor de no ser porque esta vez el dinamismo está sostenido por la demanda de las empresas y no por la de las financiaciones al consumo, como había sido lo usual en los últimos años. Aunque el despegue no deja de estar concentrado en financiaciones típicas de corto plazo, como los adelantos mediante cuentas corrientes ( 16%) o el descuento de cheques ( 3%). El mayor interés que las empresas estarían mostrando por acceder a fondos frescos responde al sostenido impulso que mantiene la demanda interna (el consumo privado fue el motor que explicó la expansión del 5 al 6,4% que mostró la economía en el primer trimestre del año, según coinciden las estadísticas oficiales y privadas), pero también a la ampliación y mejora que registró en los últimos dos meses la oferta crediticia doméstica. Ocurre que ahora a la góndola de ofertas de líneas de mediano plazo, hasta hace poco sólo poblada por líneas de bancos públicos y cooperativos, se sumaron las ofrecidas por las entidades privadas, de alguna forma estimuladas por la abundante liquidez que derivó de la calma cambiaria. Sin embargo, vale tener presente que sigue brillando por su ausencia el crédito de largo plazo. La evolución del mercado es seguida de cerca por las autoridades del Banco Central (BCRA), que juzgan a esta reacción una primera respuesta al "cambio discursivo" que generó el arribo de la desarrollista Mercedes Marcó del Pont a la presidencia de la entidad. Así consta en un documento al que accedió LA NACION, que destaca que "buena parte de las instituciones financieras agrupadas en ABA [bancos de capital extranjero] y Adeba [privados de capital nacional] están ofreciendo desde las últimas semanas préstamos a empresas para producción e inversión a plazos que van de dos a cinco años". El informe atribuye el fenómeno al mensaje de su presidenta "sobre la necesidad de que el sistema financiero amplíe el financiamiento al sector productivo". Allí se señala además que "la decisión de los bancos avanza en la misma dirección que los estudios que lleva adelante el BCRA para abrir una «ventanilla de liquidez» para fondear líneas para la producción", un eufemismo al que apelan para no hablar de redescuentos, dado que no desconocen que la posibilidad de que los bancos generen préstamos con dinero directamente captado de la entidad monetaria es resistida incluso por algunos banqueros. Una prueba de ello fue el sorpresivo anuncio de las líneas para pymes que apuró Adeba en abril, tras un encuentro con Marcó del Pont, en el que estaba planificado hablar del proyecto oficial para ofrecerles redescuentos a los bancos a cambio de que aseguren líneas en pesos a tasa fija y plazos que se estiren hasta los cinco años. La apuesta de los banqueros nacionales fue mostrar que no sería necesario llegar a una medida de ese tipo, "en la medida que el BCRA genere las condiciones para mantener la tranquilidad cambiaria y financiera como lo viene haciendo", explicó, tras pedir anonimato, un directivo de esa cámara. Qué se puede encontrar A la oferta de los bancos privados agrupados en Adeba, que mantienen en mostrador los créditos en pesos a 12 o 36 meses (a tasas fijas del 13 al 17% anual, según el plazo) se sumaron las de otras entidades, como el Santander Río, que otorga préstamos a pymes a devolver en hasta cinco años al 14,9% anual fijo en pesos; el BBVA-Francés, que se estiró hasta 48 meses al 14,4% anual fijo; el Standard Bank, que los lanzó a plazos que van de 24 a 61 meses y con un costo financiero total fijo que parte del 9,9 y llega al 19,5% en el mayor plazo, y el HSBC, que con tasa fija del 14,5% nominal anual llega a los 36 meses, entre otros. Otras entidades, como el Banco Galicia, pese a estar agrupado en Adeba, mantiene en pie líneas propias para pymes, como la que le permitió en los últimos meses colocar algo más de $ 400 millones "en créditos a tasa fija del 15% anual entre unas 2200 empresas", resaltaron desde esa entidad. UN ESTIMULO AL DISTRITO TECNOLOGICO
- El Banco Ciudad lanzará mañana nuevas líneas para pymes porteñas subsidiadas por el Ministerio de Desarrollo Económico. Se trata de préstamos a 36 meses y tasas de un dígito, que se otorgarán en condiciones promocionales para algunos barrios de la ciudad o el denominado distrito tecnológico.
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