La plaza accionaria local pagó ayer "al contado" el precio de la inactividad que mantuvo en los últimos días por los feriados que impusieron los festejos del Bicentenario. Se sabía de antemano que la parada sería difícil. Mientras aquí todo era festejo patrio, afuera los mercados se derrumbaban, incluyendo los ADR argentinos, que, entre lunes y martes, habían perdido hasta 7% con una fuerte presión sobre los bancos que los analistas vinculaban al tropiezo del canje de la deuda. Pero si a esto se agrega que la Bolsa porteña volvió a operar justo el día en que China avisó que revisará su exposición a la deuda europea (anuncio que volteó al euro) se entiende que el ajuste de precios se haya ampliado y haya dejado pérdidas de hasta el 9,5%, como en el caso del Banco Francés. El índice Merval cerró el día con una baja del 2,94%, que se profundizó en la última hora de negocios, con lo que ya se desbarrancó 14% desde principios de mayo, momento en que eclosionó la grave situación de Grecia, que alertó a los mercados sobre la delicada situación fiscal de varios países de la zona euro. Pero le fue peor al Merval Argentina (-3,3%), el índice más representativo del riesgo argentino puro, lo que muestra que no se trata simplemente de un castigo importado. Las mayores bajas (además del Francés) correspondieron al banco Macro (-7,6%), Telecom (-7,4%) y Siderar (-4,4%). 14%
Javier Blanco
- Retrocedió el Merval desde principios de mes, cuando la crisis griega alertó sobre la delicada situación fiscal de otras euronaciones.
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