En medio del creciente temor internacional por la crisis europea, el Ministerio de Economía postergó dos semanas el cierre del canje de la deuda, con el objetivo de sumar una aceptación importante entre los inversores minoristas. El nuevo final será el 22 de junio, en vez del 7, "a pedido de los bancos de todas las jurisdicciones", según indicó a LA NACION el ministro de Economía, Amado Boudou, antes de aclarar que "la postergación no generará ningún costo para el país y, al contrario, puede traer algún beneficio". El primer test para conocer la reacción del mercado será hoy, porque el cambio de la fecha se anunció anoche, luego del cierre de la rueda en la plaza local y en un día en que Wall Street no operó por el feriado del Memorial Day. Luego del anuncio del plan de créditos en la Casa de Gobierno (ver aparte), el ministro indicó: "Consideramos que es pertinente, dada la situación actual y dado que es un pedido del propio mercado, extender por 15 días los plazos". El pedido fue formulado por "acreedores de todas las jurisdicciones donde se concentran los bonistas minoristas en default que aún no entraron al canje", según explicaron personas cercanas al ministro. En particular, se expresó que la Comisión de Valores de Italia (Consob) transmitió la solicitud de la Asociación de Bancos Italianos (ABI) para extender el plazo, "porque se trata de muchas solicitudes de montos pequeños, que son complicadas para procesar". "Esto no puede ser interpretado como una complicación o un síntoma de que los inversores no quieren entrar; si fuera así, habríamos mantenido el plazo original de cierre", dijo algo enojado el ministro, en su despacho. Boudou, quien hoy partirá a Corea del Sur para participar de la cumbre de ministros del G-20, señaló que la crisis europea sigue provocando dudas en torno de la emisión del nuevo bono por US$ 1000 millones, pero no sobre la aceptación del canje. Al respecto, el ministro detalló que el pedido se justifica porque el proceso de adhesión de tenedores minoristas es más complejo que el tramo realizado entre mayoristas, que tuvieron un período preferencial para ingresar a la operación hasta el 12 de mayo. Fechas clave De hecho, se espera que mañana se concrete la "liquidación temprana" para estos grandes inversores que ingresaron al canje, por unos US$ 8560 millones, equivalente al 45% del total de la deuda elegible que sigue en default. El jueves también es una fecha clave para el Gobierno, porque el juez norteamericano Thomas Griesa podría confirmar o no el congelamiento de fondos del Banco Nación en Nueva York, por pedido de un grupo de bonistas que siguen en juicio. En cambio, se postergaría también por 15 días la liquidación final para el resto de los bonistas que entren al canje. Calificados analistas y fuentes que participan de la transacción admitieron que "todos los gerentes de los bancos que en Italia deben impulsar el ingreso de los bonos de los inversores minoristas ahora están muy enfocados en la fuerte caída de la deuda europea". Sobre la base de la evolución de esta crisis, se evaluará si es conveniente que los funcionarios de la Secretaría de Finanzas, que lidera Hernán Lorenzino, vuelvan o no a Italia, donde está el 80% de los holdouts minoristas. "El trámite para ingresar era más complicado que lo previsto por el Gobierno y los bancos organizadores, por lo que es lógico que se postergue el fin, de modo de darle tiempo a la gente para entrar", dijo a LA NACION una fuente que participa de la desdibujada transacción. Otra fuente agregó que "es una buena señal porque demuestra que la Argentina va a mantener la oferta pese a la crisis europea", un dato que es clave para los inversores que ya entraron al canje. En ese sentido, el analista Alberto Bernal señaló desde Nueva York que, con esta prórroga y si mejora el mercado, "deberían entrar más inversores". En un informe difundido ayer, Bernal indicó: "Las malas noticias siguen surgiendo para la Argentina; la crisis europea continuó depreciendo el valor de la oferta. De acuerdo con nuestros cálculos, con el valor del seguro contra el default a cinco años (CDS, según su sigla en inglés) negociándose a 1300 puntos básicos, el valor de la oferta cayó de 50 a 41 dólares desde mediados de abril". El "colapso" más contundente, según Bernal, se puede apreciar en el Discount, que pasó en este período de un valor de 78 a 61 dólares. Por su parte, el analista local Gustavo Ber también afirmó que "más allá de la lectura que haga hoy el mercado, es muy razonable extender el plazo, más cuando ahora todo pasa por el tramo minorista". El director del estudio Ber estimó que la oferta minorista "es la que menos valor perdió, con una caída del 10%, así que sigue siendo la más generosa. No veo motivos para que no se acepte". |