Por JULIÁN GUARINO - “Si querés llorar, llorá”. Con esta frase, y bajo las luces del set, la hechicera televisiva que es Moria Casán solía liberar la angustia contenida de sus más infelices convidados en las tardes siempre peregrinas de algún canal vernáculo. Algo parecido podría suministrarse vía oral para todos aquellos inversores y ahorristas que atravesaron el mes de mayo con acciones, bonos, commodities y hasta divisas en la mochila. Nada se salvó, apenas, lo que queda de un “vuelo a la calidad”, es decir, de tomar la decisión de mudar sus ahorros a aguas menos profundas, un bono del Tesoro de Estados Unidos, unas onzas del vil metal que es el oro.
En el listín que separa vencedores de vencidos, priman los fuertes descensos. El saldo del mes muestra a los bonos locales con pérdidas de hasta 13%. A la vez, el índice Merval descendió 8%, mientras que el petróleo arrojó un descenso del 14%. En criollo, y yendo a la góndola, aquél que “freezó” en marzo molleja y bife de chorizo (todo cuota Hilton), pudo alzarse con alguna suba interesante en el mostrador gracias a la inflación. El resto, fue imperio de los cautelosos que supieron correr a tiempo.
Es que el contexto europeo detonó la peor de las crisis: “Europa está en una encrucijada, por un lado los miembros de la Unión quieren forjar la unidad, por otro, los obstáculos son muchos pero una cosa es segura: van a mantener el euro”, señaló Walter Molano, de BCP Securities.
Los descensos no dieron tregua. Si bien los brokers son reacios al consejo siempre doloroso de “vender”, los hubo que habían advertido los “límites infranqueables” que mostraba el mercado neoyorquino bajo los dictados del análisis técnico y sin noticias que sirvieran de combustible para explicar tanto entusiasmo. Después vino el acabose.
A la vez, el mercado local vivió y vive días de suspenso. “El panorama se ha complicado con el proceso de canje de deuda, que entra en sus últimas tres semanas luego de la desilusión que produjo la adhesión del 45% en el primer tramo. Ahora todo queda en manos de los minoristas”, señaló Antonio Cejuela, director de Puente. Ayer, en un día de muy poco volumen por el feriado en Wall Street, el Merval subió 1,6% y los bonos, hasta 0,9%.
No obstante la mala performance de los mercados, las opiniones sobre la dirección de los rendimientos están divididas. Hay quienes piensan que los meses que se aproximan no serán nada buenos para los inversores: al menos 20% más retrocederían en sus valores acciones y bonos antes de consolidar un piso “aceptable”.
“Seguramente habrá nuevas caídas, la debilidad del euro habla de que Europa no traerá buenas noticias mientras que el efecto en las economías se hará sentir”, dijeron en Research For Traders. El dinero en efectivo promete ser el catalizador perfecto para capitalizar buenas oportunidades. La deuda de países emergentes podría servir de “peor es nada” aunque hay quienes destacan que habrá que elegir economías sanas y poco endeudadas. “Los rendimientos que comienzan a verse a nivel local serán mucho más atractivos”, señaló Juan José Vázquez, de Bull Market. |