El nuevo derrame de incertidumbre en Europa dejó en los inversores con la corazanada de que regresará la decepción. Y de que, con ella, los mercados encontrarán nuevos pisos para romper. Las dudas sobre Hungría y los magros datos de empleo con los que se topó este viernes Estados Unidos oscurecieron el panorama y alcanzaron para desplomar a todas las bolsas del mundo. “El viernes todo cerró muy feo: los índices bursátiles rompieron los soportes, con mucha volatilidad, y vimos al euro desplomarse tras 20 días de relativa estabilidad”, comenzó diciendo a este diario el analista de InvertirOnline.com, Alejandro Bianchi.
Hungría es la nueva preocupación global. O, por ahora, el foco en el que los mercados prefieren concentrarse hasta tanto no descubran otras zonas con serias dificultades. “Da la sensación de que el mercado está para continuar perforando pisos. Estaba mucho más optimista hasta el viernes, pero no tuvo la fuerza para quebrar la incertidumbre”, agregó Bianchi.
Ayer, el gobierno húngaro aseguró que por estos días considera la introducción de un impuesto único a la renta para paliar el déficit de sus cuentas públicas. “Entre las posibilidades consideradas está la aplicación de un impuesto único de alrededor de 16 por ciento en rentas de personas físicas”, explicaron en la oficina de prensa del primer ministro, respecto de las alternativas discutidas durante una reunión de tres días sobre planes económicos.
La crisis húngara dejará con algo más de presión al Banco Central Europeo (BCE), que el jueves deberá resolver si continúa con las tasas de interés de referencia actuales, del 1% anual. “Hay que ver si con este recrudecimiento de la crisis el BCE va a aflojar un poco. Porque los europeos siguen muy preocupados por la inflación, pero sus economías están cada vez peor. Hoy tienen margen para aflojar, porque es muy difícil que, dejando depreciar un poco la moneda o bajando las tasas, sufran una espiralización de la inflación. Eso podrá pasar en las economías emergentes, pero no en Europa”, justificó un analista.
Ayer, el presidente del grupo de ministros de Finanzas de la euro zona, Jean-Claude Juncker, desestimó la posibilidad de que Hungría pueda afrontar una crisis de deuda similar a la de Grecia. Y aseguró, además, que el actual nivel del euro no lo preocupa.
El vienes, el instituto de estadísticas de la Unión Europea, Eurostat, informó que la recuperación económica en el continente continúa de manera tímida: la región creció en conjunto el 0,2% en el primer trimestre de este año, el mismo nivel que en el trimestre anterior. El euro alcanzó en la última jornada sus niveles más bajos desde 2006, al tocar los u$s 1,1979 y cerrar en u$s 1,2039. Wall Street tuvo el viernes su segunda peor sesión del año, con caídas mayores al 3%, a niveles mínimos desde febrero de 2008.
Las miradas estarán puestas, esta semana, en las señales que pueda arrojar el presidente de la Fed, Ben Bernanke, durante una entrevista que mantendrá hoy con la cadena ABC, y la difusión del Libro Beige, el miércoles. En la región, las novedades llegarán con la decisión que tome el Banco Central de Brasil sobre sus tasas (el mercado espera una suba de 75 puntos básicos, a 10,25%); y en Argentina la clave será, otra vez, el canje.
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