El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos básicos de interés en la eurozona en el 2,0%, como esperaban los mercados dadas las señales de recuperación económica y la subida de la inflación. Días antes, la Reserva Federal de Estados Unidos había adoptado decisión similar al mantener los tipos invariables en el 1%, el menor valor desde 1958, donde se encuentra desde hace unos once meses.
La reunión Comité Federal del Mercado Abierto del BCE sirvió para confirmar las expectativas de los mercados al dejar sin cambios los tipos de interés. No obstante, el instituto emisor dio una señal clara de una futura subida.
La institución europea mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 3,0%, así como la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 1,0%.
Las últimas cifras macroeconómicas dadas a conocer en la zona euro señalan una leve mejora de la actividad económica del área.
El índice de gestores de compras de la eurozona subió en abril por octavo mes consecutivo, hasta los 54 puntos, frente a los 53,3 puntos de marzo. A su vez, el índice de confianza empresarial en Alemania, la mayor economía entre los doce países que comparten el euro, mejoró en abril hasta los 96,3 puntos, en comparación con los 95,4 puntos de marzo. Los expertos prevén que el fuerte crecimiento económico de EE.UU., cuyo Producto Interior Bruto (PIB) subió en el primer trimestre un 4,2%, contribuirá a impulsar las exportaciones de la euro zona.
Además, la subida de la inflación en el área euro en abril hasta el 2%, frente al 1,6% de marzo, reduce las posibilidades de una próxima bajada del precio del dinero.
El rápido incremento del precio del petróleo, que a mediados de semana rozó los 37 dólares por barril, el mayor nivel desde 1990, puede generar nuevas presiones inflacionistas, que el BCE ha anticipado al no tocar el precio del dinero.
Entre los 24 analistas consultados por la agencia Dow Jones, 19 consideraron que los tipos de interés permanecerán en el 2,0% al final del segundo y tercer trimestre del año, mientras el resto todavía prevé un recorte.
El BCE bajó por última vez las tasas del área euro en junio del pasado año, hasta el 2,0%, el nivel más bajo para todos los países que integran la Unión Monetaria desde 1948.
Las advertencias sobre una posible subida de los tipos también fue lanzada por la Reserva Federal de Estados Unidos. En esta ocasión, el máximo órgano del banco central estadounidense suprimió las referencias anteriores al riesgo de una deflación y a su intención de ser «paciente» antes de eliminar su «acomodo de la política» monetaria. Esto último significa en su lenguaje cifrado la política de dinero barato que ha adoptado para apuntalar la recuperación económica. El Comité, en su lugar, advirtió a los mercados entre líneas de que se preparen para una subida paulatina de los tipos de interés en el futuro. |