Por Martin Kanenguiser - El Banco Central perdió cerca de US$ 500 millones de sus reservas en el primer semestre por la caída en el valor del euro, moneda que ha ido creciendo en la cartera del organismo a raíz de los embargos de los bonistas en los Estados Unidos. Fuentes oficiales admitieron a LA NACION que existe cierta "preocupación" en la entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont por esta caída, que no tiene perspectivas de revertirse en el corto plazo. Así, la crisis europea presenta ahora para la Argentina una tercera vía de contagio, más allá del intercambio comercial y del impacto financiero, dada la importancia clave de las reservas para defender la estabilidad cambiaria local. El porcentaje en euros de las reservas ronda el 8%, el más alto de los últimos años. El 88% de las reservas está en dólares y el resto se divide entre dólares canadienses, australianos, libras, oro y los DEGS (la divisa del Fondo Monetario Internacional que está integrado por una canasta de monedas que contiene euros). El aumento en el porcentaje de reservas en euros se debe a dos factores bien diferentes. Por un lado, a las compras realizadas en 2009 cuando el euro mantenía una tendencia al alza y, por lo tanto, generaba un buen negocio para la mesa cambiaria del BCRA. Por el otro, al avance del juicio de los fondos buitres en EE.UU. que tienen bonos en default y que determinó el embargo de una cuenta del BCRA en Nueva York, ratificado a partir de la decisión del Gobierno de usar las reservas para pagar deuda. Tras la decisión desfavorable del juez Thomas Griesa, el caso está a la espera de la apelación de segunda instancia, pero entre tanto el BCRA optó por operar a través del Banco Internacional de Pagos en Basilea (BIS) en lugar de hacerlo con la Reserva Federal de Nueva York. Contraproducente La cuenta en el BIS se podría manejar en dólares en vez de mantenerla en la castigada moneda europea, pero calificadas fuentes indicaron que "no se tomó la decisión política en el BCRA para hacer el cambio". Al parecer, los abogados que representan al Estado en Nueva York en los juicios por la deuda en default creen que la decisión de aumentar la operatoria comercial a través del BIS fue "innecesaria y contraproducente", según fuentes de la entidad. De hecho, en su último fallo, Griesa se quejó de esta maniobra, al considerar que es una forma de eludir los compromisos que tiene el Gobierno con los acreedores que reclaman el pago de sus deudas. Analistas privados consultados por LA NACION opinaron que el BCRA está frente a un dilema importante, porque, por un lado, es posible que el euro siga bajando frente al dólar (pese al respiro que se tomó ayer) y, por el otro, "la mesa del Banco Central no debería comportarse como un banco comercial, con movimientos especulativos de corto plazo". Sin embargo, un factor político puede pesar más que una cuestión técnica: al matrimonio presidencial le molesta sobremanera que el BCRA pierda reservas, aun si se trata de una baja justificada por la volatilidad del mercado cambiario. "El Central especuló en su momento con la suba del euro y le fue bien. Eso le permite ahora al Gobierno tomar más utilidades, pero el año próximo esas utilidades no van a estar porque el BCRA casi no va a ganar plata", pronosticó un calificado economista de la city. En cuanto al timing para recomponer esta pérdida por la baja del euro, el economista Eduardo Levy Yeyati sentenció: "Ahora es demasiado tarde para lágrimas". El consuelo, mencionado por varios analistas, es que hay otros países latinoamericanos con una exposición bastante mayor al euro en sus reservas, como Chile, que tiene cerca del 30% en esa moneda. La diferencia, claro está, es que Chile tiene una posición fiscal bastante sólida y acceso a los mercados, a diferencia de la Argentina. |