Por LEANDRO GABIN - Los inversores están buscándole la vuelta a los nuevos controles para el contado con liquidación, operación que se hace comprando títulos en la plaza local para venderlos en el exterior y fugar los dólares. Si bien la nueva normativa del BCRA hizo que las operaciones cayeran aún más desde niveles ya bajos, se notó un curioso movimiento en la plaza. Los bonos en dólares más cortos y que pagan renta y amortización en los próximos meses estuvieron con un mayor caudal de negocios. Desde los principales bancos de la city dicen que esto obedece una “maniobra” conocida. Hecha la ley, hecha la trampa. Por ejemplo, se vio un interesante movimiento en el Boden 2012, título que paga u$s 2.200 millones en agosto. La estrategia de quienes están comprando hoy al Boden es esperar al vencimiento de agosto y pedir la acreditación en el exterior. Así se evitan los contratiempos del “contado con liqui”. También, otros bonos cortos como el Boden 13 y Boden 15 están concentrando más interés, precisamente por esa razón.
En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde los títulos públicos ganaron hasta 3,3%, se verificó este movimiento. El Boden 12 se apreció 0,20% pero movió $ 277 millones, unos $ 20 millones más que el día anterior. El Boden 13 trepó 3,27% y el Boden 15 casi 2%. Las preferencias de los inversores se concentraron en los títulos cortos en dólares. El total del mercado operó $ 1.063 millones en renta fija.
En el mercado cambiario, la operatoria del dólar siguió sin contratiempos. El Banco Central se llevó alrededor de u$s 140 millones en el spot y salió –otra vez– a vender fuerte en futuros. “Estás en esa etapa del mes cuando hay sólo exportaciones y nada de importaciones. Si bien no hay grandes efectos de las nuevas normativas del BCRA, el mercado todavía se está acomodando”, decían desde un banco líder. Lo cierto es que los pequeños ahorristas, por las dudas, están yendo más a los bancos para comprar dólares. En algunas entidades la demanda se duplicó, si bien continúa en niveles bajos con respecto a épocas de pánico. El dólar contado con liquidación cerró en $ 4,05, con lo cual bajó contra el cierre anterior; mientras que el “blue” (el que operan las cuevas del microcentro) clausuró en $ 4,01, prácticamente igual que el día anterior, si bien llegó a tocar $ 4,025. El billete en el circuito mayorista quedó en $ 3,917 según la último operado, mientras que en casas de cambio y bancos el minorista se sitúo en $ 3,94.
De todas formas, los operadores no escondieron su malhumor por los mayores controles a la operatoria de dólar y bonos. “Argentina va a seguir cotizando como Venezuela. No hay efecto canje y encima lanzan normativas anti-mercado”, comentaban desde un banco. La anécdota es que el Global 2017, el bono del canje, sigue marcando que el rendimiento que le pide el mercado a la Argentina está clavado en 13%. El título cotiza en el “when and if” a u$s 81.
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