Por JUAN CERRUTI - El fuerte crecimiento de Brasil y la recuperación del nivel de actividad en la Argentina está generando un renovado impulso a las importaciones, que podría derivar en una mayor presión en el mercado cambiario durante la segunda mitad del año, al reducir la oferta de dólares. Pese a que las exportaciones también se incrementan, el resultado de la balanza comercial se redujo 31% interanual en los primeros cuatro meses del año.
Este escenario, en medio de la temporada de liquidación de exportaciones, no genera mayores problemas en la plaza cambiaria. Pero los analistas advierten que al finalizar este período, a fines del mes próximo, podrían registrarse nuevas presiones sobre el dólar si el marcado crecimiento de Brasil y el repunte del nivel de actividad doméstico continúan en la actual tendencia.
En su último informe semanal, la consultora Ecolatina señaló que “es normal que la mejora de la producción y el crecimiento de la demanda internan impulsen la adquisición de bienes extranjeros. Pero el punto a resaltar es que, dada la estructura productiva argentina, prácticamente la totalidad de las importaciones se concentran en manufacturas de origen industrial (MOI), por lo que el aumento de las compras en el exterior se traduce en un mayor déficit en ese rubro, afectando el superávit total”.
En los primeros cuatro meses del año el déficit del sector industrial se amplió 46% frente el mismo periodo del año pasado. Un dato clave en este sentido es que el aumento de las importaciones se debe completamente a las mayores cantidades compras del exterior, volumen que se ubica apenas 10% por debajo de los máximos registrados en 2008.
“El abaratamiento relativo de los productos importados también influye. La aceleración inflacionaria ya consumió más de la mitad de la ganancia cambiaria generada luego de la crisis mundial”, puntualizó Ecolatina. En el primer cuatrimestre del año el superávit comercial llegó a los u$s 4.065 millones, resultado inferior a los u$s 5.878 millones logrados en el mismo periodo de 2009. Pero mientras las exportaciones crecieron un ritmo del 13% interanual, las importaciones lo hicieron al 37%.
La fuerte recuperación del crecimiento en Brasil hace prever que las exportaciones de este país hacia la Argentina podrían continuar en ascenso en lo que resta de 2010. La semana pasada, el gobierno de Lula da Silva anunció que en el primer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) de ese país se expandió a una tasa del 9% interanual, superando los pronósticos más optimistas.
Este resultado es aun mayor al de India, que creció en el mismo periodo 8,6%, y queda cerca de la expansión de China, que fue del 11,9%. Brasil supera también a Rusia (4,5%), y se coloca en el segundo lugar del grupo de los BRIC. En este contexto, las estimaciones indican que el país vecino crecerá este año por arriba del 7%.
La incógnita pasa por ver cuál será la reacción del Gobierno si es que efectivamente el aumento de las importaciones vuelve a poner presión al mercado cambiario y a la industria interna. El antecedente más cercano es el freno implícito al ingreso de productos del exterior que impuso el mes pasado el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, en una medida que afectó, entre otros, a bienes provenientes de Brasil y China. Precisamente, este último país anunció la semana pasada que sus exportaciones crecieron 50% interanual durante mayo.
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