Por LEANDRO GABIN - No será un mes fácil para el Banco Central. Prácticamente ingresando a la segunda quincena de junio, la autoridad monetaria tuvo que bajar el ritmo de compra de dólares en el mercado contado, además de las intervenciones vendedoras en los futuros. Si bien todavía los dólares provenientes de las exportaciones ingresan al circuito, el flujo tenderá a ser cada vez menor (por factores netamente estacionales). En las mesas de dinero de los bancos calculan que la segunda parte del mes tendrá menos oferta de dólares de los exportadores, si bien como siempre dependerá del factor precios (si la soja sube se apurarán en liquidar). Estiman que habrá más presión para el Banco Central en su idea de recuperar reservas, así como también lo que suceda a fin de mes con los vencimientos de los contratos a futuro. Lo concreto es que en la primera semana de junio (la última información oficial), el BCRA tuvo un saldo vendedor de u$s 25 millones en la plaza. Esto, sumado a compras estimadas en el mercado por alrededor de u$s 240 millones, muestra que se sumaron a las reservas poco más de u$s 200 millones en la primera parte del mes. El número contrasta notablemente con lo sucedido los primeros 11 días de mayo, cuando el Central se llevó –ni más ni menos– que u$s 671 millones según datos oficiales del organismo. “La
segunda quincena del mes vas a tener menos liquidación con lo cual la tarea del BCRA no va a ser fácil. Veo al billete un poco más presionado y al Central dejándolo correr un poco más. Pero dependerá de cómo estén los mercados afuera”, explicaron desde una entidad líder.
El correlato de las menores compras del Central, destacan en el mercado, es un recalentamiento de la fuga de capitales. Según la consultora ACM, la compra de activos externos fue algo menor en mayo respecto de abril, alcanzando aproximadamente u$s 700 millones. “A pesar de que la salida de capitales no se ha expandido significativamente, la ‘compra de dólares’ sigue siendo elevada y es mayor a la esperada”, consigna. El hecho de que en mayo –cuando el Central sumó u$s 1.534 millones mediante las intervenciones– haya habido un nivel de fuga para nada menor, hace prever que en junio habrá un número bastante mayor.
“A pesar de que estas nuevas regulaciones fueron oficialmente presentadas como medidas para limitar la evasión fiscal y el lavado de dinero, sin pretender restringir las posibilidades de comprar activos externos, lo cierto es que su implementación
confirma que el Gobierno está dispuesto a profundizar los controles si la situación financiera se deteriora. En este sentido, y más allá de las bondades que puede tener esta iniciativa para reducir la evasión fiscal y el lavado de dinero, lo cierto es
que también genera mayor incertidumbre sobre los posibles pasos que pueda dar el Gobierno sobre este aspecto en el futuro”, dice ACM.
Por lo pronto, el viernes pasado, la mesa del Central que comanda Juan Basco se llevó cerca de u$s 50 millones en el mercado spot. La jornada fue –según los mismos operadores– “apática”. El último precio operado en el mercado mayorista fue $ 3,9230 mientras que en casas de cambio y bancos fue de $ 3,94. Incluso el dólar blue que se negocia en las “cuevas” del microcentro cedió tres centavos hasta $ 4,01. Todo parece indicar que por ahora no habrá una estampida del dólar informal a pesar de las mayores regulaciones por parte del BCRA. La operatoria del “contado con liquidación”, que está en su mínima expresión, tampoco parece recalentarse lo suficiente. En el mercado creen que la forma más sencilla de hacerse de dólares y eventualmente fugarlos es comprar bonos cortos como el Boden 2012, 2013 o 2015. El primero de ellos paga en agosto u$s 2.200 millones, y la estrategia sería esperar a ese pago para sacar el dinero del país al momento de cobrar (porque se puede acreditar en el exterior). Los bonos seguirán dependiendo del contexto internacional y de las noticias que vayan apareciendo con respecto al canje de deuda.
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