Por Jorge Oviedo - Las expectativas económicas de los argentinos volvieron a mejorar en mayo pasado por tercer mes consecutivo y alcanzaron el nivel más alto desde septiembre de 2008. En el repunte volvió a influir, como en los dos meses anteriores, la apreciación de que la coyuntura es favorable para la compra de bienes durables, como electrodomésticos. Pero en mayo también comenzó a sentirse una mejor evaluación del futuro de la economía. Sin embargo, todavía son mayoría (53%) los que creen que la situación actual es mala. Así lo revela el estudio mensual de TNS Gallup y la Universidad Católica, que se realizó en coincidencia con la celebración del Bicentenario, que será difundido próximamente y que muestra que las mayores preocupaciones de los argentinos en materia económica se concentran en las alzas de precios de los alimentos y en la pérdida del empleo. En mayo, el Indice General de Expectativas Económicas (IGEE) alcanzó 90 puntos, 2,7% por encima de abril y 12% superior a un año atrás. Desde septiembre de 2008, el indicador no llegaba a un nivel tan alto, pero incluso ese registro pertenece a un año malo, de fuerte caída de las evaluaciones de la sociedad respecto de la economía, que coincidió con el conflicto con el campo, primero, y con el agravamiento de la crisis internacional, desde agosto. La extensión de la crisis internacional y la recesión local mantuvieron el indicador en baja en 2009. Por ello, parte de la fuerte suba de mayo último se explica porque las mediciones se realizan contra niveles pobres. En abril de 2009 el IGEE anotó su récord de caída, con 76 puntos. Incluso, con la recuperación de los últimos tres meses, el IGEE todavía está casi 22% por debajo del registro más elevado de la serie, que se alcanzó en diciembre de 2007, en coincidencia con la asunción de Cristina Kirchner a la presidencia. Mercado laboral Respecto de la situación actual, se redujo la proporción de personas que creen que es mala y aumentaron los que creen que no es ni buena ni mala o que es directamente buena. En mayo de 2009 sólo ocho de cada cien encuestados optaron por "buena", mientras que en abril último fueron 11, y en mayo, 13. "Ni buena ni mala" contestaron 32 de cada cien en mayo de 2009, 33 en abril y 34 en mayo. Y los que dijeron "muy mala o bastante mala" cayeron de los 59 de cada cien en mayo de 2009 a 55 en abril y a 53 el mes último. Aunque es menos pesimista la expectativa sobre la situación económica futura, sólo 20% confía en que será mejor que ahora. El 60% de los entrevistados ve complicado el mercado laboral, porque cree que hay pocos o muy pocos puestos de trabajo disponible. La confianza en la mejora de la economía no significa que se espere que mejore en igual medida el mercado laboral. Sólo el 16% espera que haya más puestos disponibles que en la actualidad. En tanto, los que creen que las cosas estarán igual o peor que en mayo último llegan al 76 por ciento. También 20% espera que en los próximos meses la economía esté mejor, pero sólo 16% calcula que tendrá mejores ingresos. Claro que un año atrás y en abril último sólo el 12% esperaba ganar más en el siguiente semestre. La evaluación sobre el momento para la compra de bienes durables mejoró en los últimos tres meses. Los que creen que es buen momento pasaron de sólo el 9% en febrero al 20% en mayo. La suba anual se ve muy alta porque el punto de partida es el bajo 11% de doce meses atrás. La mejora coincide con la intensa campaña de ofertas, descuentos y financiaciones para la adquisición de pantallas de televisión de plasma, LCD y LED lanzadas por bancos, hipermercados y casas de venta de electrodomésticos. El relevamiento para la elaboración del índice se realizó en todo el país, sobre 1001 casos, entre el 19 y el 27 de mayo último. |