Por Javier Blanco - El Gobierno comenzó a analizar en las últimas horas una propuesta que le acercaron las autoridades de la Bolsa de Comercio porteña para eliminar parcialmente la aplicación del denominado "encaje" financiero con el que el país intentó desalentar el ingreso de capitales especulativos. Esa disposición, alumbrada en 2005 cuando la Argentina se aprestaba a cerrar la que hoy se entiende como "primera etapa" de la reestructuración de la deuda soberana, obliga a los inversores a inmovilizar por un año (en un depósito bancario sin remuneración) el 30% de las divisas que quieran entrar en el país para adquirir activos financieros. La iniciativa que los dirigentes bursátiles le acercaron anteayer a la presidenta Cristina Kirchner, en ocasión de la visita que hicieron a su despacho para solicitarle que presida el mes próximo el acto de celebración del 156° aniversario de esa institución, propone exceptuar de la aplicación del encaje a los papeles de empresas argentinas que no tengan cotización fuera del país, de manera de facilitar las inversiones en ellos. Y procura que se ponga en marcha una vez cerrado el actual canje de la deuda, para que el Gobierno pueda presentarla como otra señal "amistosa" hacia los mercados. El proyecto, según supo LA NACION, busca incrementar el menguado nivel de operaciones de la plaza local y toma en cuenta los esfuerzos que el Gobierno realiza para evitar con medidas restrictivas la fuga de divisas, que, en apenas nueve trimestres, sumó poco más de US$ 41.000 millones. Por eso restringe el beneficio de la eliminación de esta imposición a los activos financieros que sólo coticen y se operen en la plaza local. Y deja afuera a los bonos y las acciones con ADR en el exterior, como las de Tenaris, Telecom o Pampa Energía, por citar algunas, al reconocer que se trata de papeles que pueden utilizarse como vehículos para lo que en la jerga financiera se denomina "contado con liquidación", de manera de no ir contra el propósito oficial de recortar esa operatoria. Cerrando candados De hecho, con este objetivo el BCRA le acaba de recortar del 5% promedio trimestral al 1% diario la posición general de divisas que los bancos pueden afectar a la compra-venta de títulos públicos, lo que derivó negocios cambiarios de la plaza formal a la informal. Cabe recordar que el "contado con liquidación" permite ingresar o sacar dólares del país a través de operaciones de compraventa simultáneas de bonos y acciones en la plaza local y el exterior eludiendo los controles del BCRA. Y fija de hecho un precio paralelo del dólar que surge del arbitraje de los valores: cuando está en línea o debajo de la cotización mayorista de la divisa para negocios en contado suele indicar que ingresan capitales en el país y cuando cotiza por arriba (como ayer, que dio $ 4,03) muestra que están saliendo capitales. En la Bolsa porteña admitieron que elevaron al Gobierno una propuesta para introducir modificaciones al encaje, pero se excusaron de comentarlas. "Mi posición es pública y la mencioné en el aniversario de la Bolsa del año pasado. Pero ayer [por anteayer] lo único que hicimos fue invitarla [a la Presidenta] a que vuelva a estar en nuestra celebración y acordamos esperar a que regrese de su viaje a China", comentó a LA NACION ayer el presidente de la Bolsa, Adelmo Gabbi, que concurrió a la Casa Rosada encabezando una delegación de la que también tomaron parte sus colegas de directorio Eduardo Tapia, Héctor Orlando y Alberto Molinari.
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