La expansión del PBI y la aceleración de la inflación incentivaron en lo que va del año el alza de las importaciones, en tanto las exportaciones crecen a menor ritmo, con lo cual se estima que para fin de año el superávit comercial acumulará una caída superior al 30% frente al de 2009, advirtió la consultora Economía y Regiones. Según el informe privado, debido a la aceleración del aumento de los precios y a las expectativas de inflación que han formado los agentes económicos durante los últimos meses, el Gobierno "ha perdido la capacidad de utilizar la política cambiaria como fuente de competitividad y protección a la producción local". "Por el contrario, el tipo de cambio nominal funciona hoy en día como ancla antiinflacionaria. En otras palabras, el Gobierno no está en condiciones de mejorar la competitividad del tipo de cambio porque los efectos de una devaluación se verían inmediatamente compensados por el incremento de los costos internos, haciendo que la depreciación «real» sea nula", planteó. El informe sostiene que la inflación creciente tiende a apreciar el tipo de cambio real, lo cual "termina por abaratar el precio de las importaciones, desprotegiendo la producción nacional". Según explicó, la diferencia a favor del crecimiento de las importaciones estaría reflejando el dinamismo de la industria, de la construcción y del transporte, que -dadas las especificidades técnicas de cada función de producción- se ven obligados a incrementar la demanda de insumos importados, para aumentar la oferta de bienes. A su vez, señaló que la fuerte suba de las importaciones "amenaza con cortar el círculo virtuoso existente entre la entrada de dólares y la expansión del producto bruto interno". |