Por: Pablo Wende - El canje de deuda sumó otros u$s 180 millones, y de esta manera, la adhesión total sumó el 66,8% contra el 66% que se había anunciado no bien culminó la transacción. De esta forma, la aceptación del canje subió desde u$s 12.045 millones hasta u$s 12.225 millones.
Las órdenes corresponden a inversores que se decidieron a último momento y entraron el mismo 22 de junio a la operación. Sin embargo, no habían sido contabilizados en la cifra que divulgó en forma preliminar el Ministerio de Economía.
La noticia la recibió el fin de semana el ministro de Economía, Amado Boudou, en Toronto, donde estuvo participando junto a la comitiva argentina de la cumbre de presidentes del G-20.
Entusiasmo
En el Palacio de Hacienda se entusiasman además con la posibilidad de que el grado de aceptación sea incluso un poco más alto que ese 66,8%, aunque esto dependerá de los números finales que informe el Bank of New York (BoNY), que actúa como el agente depositario de la transacción.
Es posible que al menos una parte de lo que hasta hoy se consideraba como «retenders», o sea, bonistas que ya habían entrado al canje en 2005, pero que decidieron aceptar esta nueva oferta, sea incluida en el universo que ingresó en la transacción. Si esto sucederá, no sería extraño que finalmente la aceptación al canje supere con comodidad el 67%.
En diálogo con este diario antes de emprender el regreso rumbo a Buenos Aires, Boudou volvió a ponderar el resultado de la operación: «Si consideramos que de arranque un 20% de los bonistas que no había ingresado al canje en 2005 era fondos buitre que ya iniciaron juicios contra la Argentina, nunca tuvo sentido que algunos especularan con una aceptación del 80% o más. Considerando este factor, el resultado del canje fue excelente».
Y aunque no brindó detalles, el ministro adelantó que «se está preparando una estrategia judicial para combatir a los bonistas que siguen litigando contra la
Argentina. Pero no la vamos a revelar -agregó- hasta no estar listos, porque sería alertar a los buitres».
En Economía piensan, en forma paralela, en dejar abierta una ventana para que aquellos inversores que no aceptaron la operación en esta segunda instancia igual puedan entrar en el futuro. Para ello, obviamente, deberán renunciar a cualquier reclamo judicial. «Hoy por hoy, no hay nada previsto», contesta Boudou, aunque también él deja un margen abierto para que se dé esta posibilidad.
Éstas son otras declaraciones que el ministro de Economía expresó a este diario al finalizar su participación en la cumbre del G-20. Además del canje, habló de las negociaciones con el Club de París y de las conclusiones de esta cumbre:
La verdad es que no avanzamos puntualmente con el tema del Club de París, porque no tenía nada que ver con esta convocatoria. Pero sí conversé con varios ministros que tuvieron palabras elogiosas por el resultado que obtuvimos en el canje.
Estamos conformes con la redacción del documento final del G-20, donde primó la postura de proteger la recuperación de la economía antes que insistir con la necesidad de implementar duros ajustes en las economías centrales. Se impuso, en ese sentido, la visión de los Estados Unidos, que está mucho más cerca de nuestra propia postura.
A pedido de la Argentina, en el documento aparece citada la necesidad de reforzar las redes de seguridad social en un momento tan complejo.
También apoyamos con firmeza lo que se advierte sobre el rol de las calificadoras de riesgo y sobre los paraísos fiscales. En este último punto, los países se comprometieron a llevar adelante medidas concretas de mayores controles para la próxima reunión de presidentes del G-20 prevista para noviembre. |