Las probabilidades de que el Banco Central (BCRA) alcance en poco tiempo el nivel récord de reservas de u$s 50.000 millones son muy altas. Al ritmo al que se vienen comprando dólares en el mercado en las últimas semanas –sumado a una mayor tranquilidad cambiaria–, no debería pasar mucho.
Se estima que en el mes de junio el organismo dirigido por Mercedes Marcó del Pont se llevó más de u$s 1.000 millones, mientras que en mayo acumuló otros u$s 1.500 millones más. La intervención oficial fue alentada en gran parte por el ingreso de divisas comerciales, es decir, la oferta del sector exportador agropecuario, que liquida por estos días los dólares de la cosecha gruesa. Por lo pronto, el viernes las arcas de la entidad monetaria marcaron los u$s 49.693 millones.
No obstante, de recuperar ese récord histórico, lo cierto es que apenas se volverá a las cifras alcanzadas el 12 de marzo de 2008. Y de hecho, en estos dos años las reservas apenas se movieron. Según en informe de M&S Consultores, “la síntesis del trienio 2008-2010 es que el superávit comercial cambiario acumulado fue mayor a u$s 50.000 millones pero las reservas subirán apenas u$s 4.000 millones. El resto se filtró vía fuga de capitales y pagos de deuda pública”.
En el trabajo, los analistas explican que “en 2009 y 2010, las reservas en el BCRA siguen prácticamente estancadas. Con suerte, pueden llegar a u$s 50.000 millones contra los u$s 46.000 millones de fin de 2008”. Casi nada si se lo compara con el salto que dieron las reservas en 2007, cuando finalizaron en u$s 46.000 millones desde los u$s 32.000 millones registrados a fines del 2006.
Es más, la consultora de Carlos Melconián asegura que el nivel de reservas hoy debería ser mucho más caudaloso. “Si no hubiese gatillado la fuga de capitales (como entre 2003 y 2007) y si el Gobierno hubiese seguido pagando la deuda en dólares con superávit fiscal y financiamiento y no con reservas, estas últimas podrían estar orillando actualmente los u$s 90.000 millones (los u$s 50.000 que hay más la gran parte de los u$s 43.000 millones que se filtraron)”.
Lo que justifica de algún modo los cálculos de estos economistas es que el estancamiento de las reservas se da aún con un superávit comercial que sigue siendo voluminoso. En el 2009 fueron unos u$s 16.000 millones y para fines de 2010, las estimaciones lo ubican cerca de u$s 20.000 millones. “Este año volvió el financiamiento comercial que se frenó en 2009 por la crisis internacional. A pesar de ello, al BCRA le sigue costando acumular reservas. Compra dólares del superávit comercial en el mercado cambiario aunque en una proporción menor que en los años de oro 2006 y 2007. En 2009 casi no compró”, explicaron.
Varios expertos calculan que este año el ente oficial va camino a adquirir alrededor de u$s 8.000 millones, el 40% de la oferta total de divisas. “Hay dos razones por las que cuesta más acumular reservas. Una es que la dolarización de portafolios sigue elevada. Bajó con respecto a los valores extremos de 2008 pero fue u$s 14.000 millones en 2009 y no será muy diferente en 2010. La segunda razón: el sector público está pagando el total de los vencimientos de la deuda en dólares con reservas”, argumentaron en M&S.
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