El canje de deuda que cerró la semana pasada con un nivel de adhesión del 66% empezará a sentirse pronto en los flujos financieros del país. Dada la forma en fue confeccionada la operación, ya este año se empezará a pagarle a los inversores que aceptaron la oferta.
Según la consultora ACM, el país deberá pagar un total u$s 1.316 millones por vencimientos entre este año y el 2011: u$s 517 millones se cancelan en 2010 y u$s 799 millones el próximo año. El dato negativo es que como el Gobierno no tuvo ofertas para colocar el Global 2017 (por lo menos en las tasas que quería por debajo de los dos dígitos), dejó de percibir flujos por u$s 1.000 millones, que en la balanza hubiera contrarrestado los u$s 1.300 millones que se tienen que pagar. Por como se dio el canje, es todo salida de fondos para el Gobierno en esta operación.
En el desagregado se encuentra cuánto tiene que pagar en concepto de los títulos emitidos que se le entregan a los bonistas que aceptaron la oferta de reestructuración. Tomando lo que debe cancelarse entre este año y el próximo, por los bonos Par hay que abonar u$s 100 millones; por los Discount otros u$s 516 millones; por el Global 2017 unos u$s 132 millones; los pagos en efectivo por los intereses del capital vencidos a los inversores minoristas suma u$s 168 millones (todos este año); y otros u$s 400 millones por los cupones atados al Producto Bruto Interno (este último caso recién se paga en 2011 por el crecimiento de este año, estimado por ACM en 6,5%).
Nueva deuda
Como resultado de la transacción, la nueva deuda a emitirse superará los u$s 7.000 millones, o sea un 40% respecto del valor de deuda elegible de u$s 18.300 millones (eran u$s 20.000 millones originariamente pero se decidió excluir a los bonos Brady y otros títulos menores por riesgo de embargos). De todas maneras la emisión total también incluye el reconocimiento de intereses devengados en períodos previos de los nuevos instrumentos emitidos. Sin considerar estos intereses pagados con el nuevo Global 2017 el monto emitido alcanza a casi u$s 6.400 millones, 35% de la deuda defaulteada canjeada, es decir con una quita nominal del 65%.
Del total de deuda a emitirse, no toda formará parte del índice de bonos emergentes que elabora el JPMorgan. Sucede que los bonos Par por u$s 2.000 millones fueron entregados a los minoristas, principalmente de Italia, en euros. La cartera de JPMorgan solo toma la deuda emitida en dólares. Con lo cual, tampoco habrá un “efecto índice” por el canje de deuda.
“Más allá de que coincidimos con la importancia de continuar implementando medidas tendientes a dejar definitivamente atrás ese triste capítulo del default, creemos que catalogar con adjetivos tales como ‘éxito rotundo’ o ‘día del desendeudamiento’ a esta transacción resulta, cuando menos, exagerado. De hecho, esta fase fue sensiblemente menos exitosa que la de 2005, cuando fue llevada a cabo en un contexto de mayores presiones internacionales (del FMI, del Global Committeé of Argentine Bondholders), y cuando había mayores dudas respecto del potencial de la recuperación argentina”, sostiene ACM.
|