La Bolsa porteña pagó ayer con una baja del 4,32% su creciente dependencia de los mercados externos. Fue una rueda en la que algunos datos negativos sobre la economía global se combinaron con el temor que genera la caducidad de un plazo que el Banco Central Europeo les había dado a los bancos que actúan en esa plaza para que reintegren los 442.000 millones de euros que les prestó hace un año para asegurar la liquidez del sistema (ver aparte). Lo hizo a 48 horas de estrenar una nueva composición de su índice de precios líder (el Merval se ajusta trimestralmente), en la que su componente petrolero y extranjerizante crecería del 34 al 38%, según cálculos preliminares, lo que demuestra que pese al reciente canje de deuda, a la hora de apostar por papeles privados, los inversores mantienen cada vez menos riesgo argentino en sus carteras. Una prueba de los costos que esta tendencia puede tener (también tiene beneficios, pero sólo particulares -no participa de ellos la economía en general-) fue visible ayer cuando buena parte del derrape del 4,32% del Merval quedó definido por las caídas de Tenaris (-5,5%) y Petrobras (-4,4%), papeles que concentraron el 55% del volumen de $ 57,8 millones operado en el día con acciones locales. Todo fue al cabo de una rueda de fuerte sesgo bajista, que dejó un saldo de 65 bajas (la mayoría fuertes) sobre un total de 71 papeles que marcaron precio. 6,10%
Javier Blanco
- Cayeron ayer las acciones del Grupo Financiero Galicia; resultó ser el papel privado local más castigado del día.
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