Por Javier Blanco - Los inversores que apostaron a los bonos de la deuda argentina, en general, y a los nominados en dólares, en particular, fueron los grandes ganadores en la carrera por conseguir ganancias y evitar pérdidas durante junio, mes que se caracterizó por la renacida volatilidad en los mercados y la consecuente aversión a los activos de riesgo, algo que dejó a casi todas las bolsas del mundo en rojo. Los títulos locales fueron fortalecidos por la demorada finalización de la segunda etapa del canje con resultados (66,8% de adhesión final) que el mercado convalidó como aceptables, como quedó reflejado además en el mínimo aumento del 1 por ciento que registró la tasa de riesgo país (subió de 807 a 816) en un mes en el que el riesgo promedio emergente subió más del 4 por ciento. Pero también dejó un dato preocupante: la marcada preferencia que los inversores mostraron por los títulos dolarizados, opción que parece confirmar que no consideran sostenible por largo tiempo el actual proceso de revalorización del peso (por la vía inflacionaria), lo que los lleva a cubrirse del riesgo de una mayor devaluación apostando por esta clase de activos cuyo pago quedó garantizado con la afectación de las reservas del BCRA. Los mejores rendimientos en el mes fueron para el cupón del PBI en dólares y emitido con ley de Nueva York, que subió 14,2%, seguido por su par con legislación doméstica ( 13,3%), el Par en dólares con ley argentina ( 12,5%) y el Boden 2013 ( 8,3%), entre otros. Un escalón por debajo quedaron los títulos en moneda local con avances del 9,9% para el cupón (que cerró la primera parte del año como la mejor inversión al dar ganancias del 59%) y mejoras del 4 al 8% entre el Bogar 18, el Bocon Pro13 y el Discount, yendo de menor a mayor. Favorecidos por el impulso de los bonos, habida cuenta la cantidad que mantienen en cartera, los bancos fueron el único sector de la bolsa local que evitó las pérdidas -avanzaron entre 5% (Galicia) y 15,8% (Francés)- en un mes en el que el mercado cayó 0,86 por ciento. |