Empresarios, desarrolladores, académicos y representantes de bancos nacionales y extranjeros destacaron la disponibilidad de liquidez para encarar proyectos de infraestructura en la región y en el país, y las posibilidades que abren las crisis para este tipo de emprendimientos. Pero, al mismo tiempo, también advirtieron sobre la necesidad de contar con un marco jurídico estable y reglas que aseguren previsibilidad, para minimizar los riesgos de este tipo de inversiones. Tal fue la conclusión de la V Jornada de Financiamiento de la Infraestructura y Asociaciones Público Privadas, que organizaron la Universidad Pompeu Fabra y el Consejo Asesor de Argentina, con el auspicio de la firma internacional de auditoría y consultoría Deloitte. Carlos Haehnel, CEO de Deloitte Latco, abrió el evento y destacó que "el sector público con sus recursos, el Estado entendiendo su rol y las universidades comprometidas" conforman una "mezcla con garantía de éxito" al momento de avanzar con asociaciones público-privadas para consolidar proyectos de infraestructura. Miguel Puig, profesor asociado de la Universidad Pompeu Fabra, sostuvo que "el sector público tiene un modelo de gestión basado en eficacia, equidad y protección frente a la arbitrariedad", y que "el motor de las privatizaciones son las crisis financieras del sector público", la necesidad de los países en vías de desarrollo de construir y la actual "demanda de activos de largo plazo". Además indicó que para acrecentar el mercado de privatizaciones y atraer inversiones, el Estado "debe ofrecer garantías" a los privados. A su turno, Sergio Campos, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), afirmó que el desarrollo de estos proyectos requiere una correcta "identificación de los riesgos" y que para alcanzar el "éxito" se necesitan "mecanismos de resolución de conflictos" para que los privados puedan avanzar con inversiones y consigan las utilidades y la expansión que buscan. Siguiendo esta línea, Alejandra Caballero, representante del Banco Ciudad de Buenos Aires, consideró que "los mercados tienen liquidez" y buscan proyectos interesantes, pero la Argentina, debido a los elevados riesgos, "no es destino de inversiones actualmente". A nivel regional Ramón Espelt, directivo de Deloitte España, destacó que "la región debe invertir más en infraestructura, ya que hoy sólo destina el 2% de su PBI", y que para atraer inversión privada los gobiernos tienen que mitigar los riesgos y establecer marcos regulatorios y jurídicos estables bajo el "asesoramiento de expertos". Además, indicó que "hay que aspirar a licitaciones con competencia" para fomentar la competitividad entre las empresas. Sobre estos riesgos en términos legales y jurídicos, Augusto Valentinis, vicepresidente de Banca de Inversión de Santander Río, planteó necesario el respeto al espíritu de los contratos para atraer inversiones. Al encuentro asistieron también representantes de Aeropuertos Argentina 2000 y de la Corporación Antiguo Puerto Madero. |