A las 1047 GMT, el índice dólar .DXY, un cálculo de su desempeño contra otras seis grandes divisas, bajaba un 0,2 por ciento a 84,539, cerca de un mínimo de dos meses, después de ceder un 1,6 por ciento el jueves.
El billete verde tocó en la jornada anterior su menor nivel de este año contra la moneda japonesa por debajo de los 87 yenes, dado que los inversionistas cubrieron sus posiciones cortas cruzadas en yenes.
"Estamos en una fase actualmente en que el dólar reacciona negativamente a los datos pobres de Estados Unidos, de lo que hemos visto mucho en el último tiempo", comentó Tom Levinson, estratega de moneda de ING en Londres.
Levinson agregó que el dólar estaría bajo presión si el reporte de empleo, previsto para las 1230 GMT, viene por debajo de las estimaciones del mercado, y el euro subiría a 1,260/65.
ING espera una caída en las nóminas no agrícolas de junio de 250.000, aunque los economistas consultados por Reuters prevén una baja de 110.000, que sería el primer descenso de este año, pero principalmente debido a la desaparición del efecto temporal de la masiva contratación para el censo.
Según el sondeo de Reuters, se prevé que el sector privado haya creado hasta 112.000 puestos de trabajo el mes pasado, por encima de los 41.000 de mayo, mientras que se espera que la tasa de desocupación se eleve a un 9,8 por ciento desde el 9,7 por ciento del mes previo.
El billete verde permanecía estable en 87,63 yenes después de tocar un mínimo de siete meses de 86,96 yenes JPY=. Un operador de un banco japonés dijo que podrían surgir ofertas de exportadores japoneses en el rango mínimo de los 88 yenes.
El euro avanzó más del 2 por ciento el jueves a 1,2541 dólares, en su mayor avance diario desde mediados de marzo del año pasado. El viernes, permanecía en torno a los 1,2511 dólares EUR=, con opciones de un precio de 1,2500 para terminar el día.
El dólar australiano AUD=D4 saltó hasta un techo de 0,8510 por dólar, desde cerca de 0,8428, y también avanzó contra el yen después de que el Gobierno del país oceánico acordó una propuesta ligera de impuesto a la minería, que alivió las preocupaciones de que el tributo pudiera afectar las inversiones.