Por Javier Blanco - En momentos en que se multiplican las señales sobre un debilitamiento en la recuperación de la economía global, tendencia que tanto preocupa a los inversores, la Bolsa porteña logró salir airosa (subió 1,11%) de otra jornada difícil sólo por la tracción alcista que Tenaris ejerció sobre el índice Merval. El resultado reluce porque lo logró en una jornada en que las bolsas europeas llegaron a caer hasta 4,4% (como la de Milan), y Wall Street no muestra signos de recuperación, inquieta por los datos que confirman una ralentización de esa economía, como el incremento mostrado por los pedidos de subsidios por desempleo y la expansión menor a la esperada que registró la industria en junio. El papel de la siderúrgica, que viene de ratificarse como el más importante del mercado local, avanzó 3,60 por ciento, a pesar de la fuerte caída del 3,5 por ciento que registró el petróleo en el mercado internacional ante el temor de un freno en la demanda global. Según operadores, resultó favorecido por la fuerte revalorización que registró en el día el euro y por la sostenida demanda de los que buscan "dolarizarse sin comprar dólares", para escapar al riesgo argentino. Pero la correlación que el papel muestra con el euro siembra dudas sobre la recuperación que logró ayer este papel, que viene de desvalorizarse 6% en junio. 2,94% Es la tasa anual de rendimiento del T-Bond a 10 años, todo un síntoma de la aversión que los inversores muestran a reasumir riesgos. |