En el segundo semestre del año parece que tampoco va a haber tregua en los mercados. La crisis en Europa y el nerviosismo con EE.UU. hace incluso que el beneficio del canje de deuda se haya evaporado. No hay, por ahora, “veranito” en los bonos porque el escenario internacional sigue soplando en contra. Las apuestas que se creían iban a aparecer con la deuda argentina, que paga hasta 13% en dólares y 15% más CER en pesos, aún están en espera. De hecho, la semana pasada hubo caídas de 10% en los títulos públicos, arrastrados por el malhumor global. Más allá del repunte del viernes pasado en el mercado local, cuando la renta fija recuperó 2,5%, se hizo con un volumen prácticamente insignificante. Hoy tampoco habrá que esperar demasiado ya que es feriado en Estados Unidos, con lo cual las operaciones financieras en la Argentina serán prácticamente simbólicas.
Sin noticias relevantes a la vista y pasado el canje, la suerte de los bonos seguirá dependiendo del contexto internacional. Se sabe: son activos de “alto beta” (léase, suben más cuando el mercado es positivo pero superan las caídas promedio cuando aparece el temporal). Amplifican, para arriba o para abajo, los movimientos del mercado.
Pero no menos cierto es que posicionarse en activos que tienen los pagos asegurados (con los dólares del BCRA) tiene su atractivo. Además de ofrecer rendimientos imposibles de conseguir en la región. “Si bien la situación fiscal se ha deteriorado, las perspectivas de default se mantienen bajas y la voluntad política sigue siendo la de cumplir con el pago de sus compromisos”, dice Portfolio Personal.
Atractivo
Para esa casa de bolsa, con una visión de mediano plazo, lo más atractivo sigue siendo el tramo corto y medio de la curva de dólares. Los bonos más cortos (Bonar 11, Boden 2012 y Boden 2013) ya operan con paridades muy elevadas por lo que el potencial de apreciación no es alto, pero sí son atractivos para devengar renta en un mundo donde las tasas se mantendrán bajas por un período de tiempo prolongado. Operan con bajas probabilidades de default reflejando la cercanía de sus vencimientos y ofrecen una buena cobertura frente a la volatilidad. En tanto que el tramo medio (Boden 2015 y Global 2017) ofrecen rendimientos elevados –13%-15% anual– con el potencial de generar una apreciación de precio por ganancia de capital en el mediano plazo si se estabilizan los mercados externos.
Para Portfolio, el atractivo del tramo largo de dólares es la baja paridad de los títulos, pero su sensibilidad a las variaciones de los mercados es muy elevada, lo que los hace muy volátiles para inversores de perfil conservador. “Son, al igual que los bonos en pesos, para hacer trading y aprovechar las oportunidades de arbitraje que da la volatilidad”, acotan.
Para los más arriesgados siempre están los títulos atados a la inflación oficial. Pero los operadores dicen que es sólo una apuesta para hacer trading. Los rendimientos en el tramo medio se ubican en 15% más CER lo que estaría en línea con la tasa de inflación esperada. “El rendimiento de los títulos locales supera en más de 500 puntos a los de los bonos de Brasil, Uruguay, Chile o Perú. Es claro así que los riesgos políticos e institucionales son los que pesan en el mayor costo de financiamiento de Argentina”, dice Portfolio Personal. |