| La adhesión al canje de deuda fue mayor que el 66,4% anunciado originalmente y supera el 67% del total de u$s 18.300 millones en bonos sujetos a la reestructuración, según informó ayer el Ministerio de Economía.
A través de un comunicado, la cartera que dirige Amado Boudou dio cuenta de que los tenedores de estos títulos «por un monto elegible aproximado de u$s 12.862.131.347,91, o su equivalente en otras monedas, han presentado ofertas», de los cuales, aproximadamente 10.204 millones han optado por el bono con descuento y otros 2.657 millones por el bono Par. Pero de ese monto hay que restar los llamados «retenders» que son los que ya participaron del canje en 2005. Son u$s 600 millones en bonos por lo que a este canje ingresan menos títulos por u$s 12.262 millones, aproximadamente.
El pasado 23 de junio, cuando culminó el canje, Boudou adelantó que el nivel de adhesión fue del 66,4%, un resultado que normalizaba el 92,4% de los títulos que entraron en default durante la crisis de 2001/2002, si se tienen en cuenta los bonos que ingresaron en la operación de 2005.
En esa oportunidad, el ministro informó que se habían contabilizado u$s 12.067 millones en títulos ingresados, pero el recuento final elevó en casi u$s 800 millones esa cifra, y por ende, el monto de aceptación. Ese resultado «supera holgadamente las expectativas que nos habíamos planteado», dijo Boudou, que se había fijado una meta de al menos un 60% de adhesión. A mediados de mayo, habían recibido el aporte de 8.500 millones de títulos en «default» que tenían los grandes bancos, alcanzando el 45% del total. «Ha quedado un número pequeño (de tenedores) que ha sido hostil a la propuesta de la Argentina. Quedan los fondos buitre, que no entró ninguno, pero claramente quedan aislados», agregó Boudou en esa oportunidad.
Estos acreedores, considerados los más agresivos, que buscan recuperar el 100% del valor nominal de los títulos en incumplimiento, han entablado acciones legales contra la Argentina. Boudou dijo que la estrategia legal del país hacia estos acreedores apuntará a «seguir aislándolos, demostrando que ellos no tienen una propuesta no sólo no cooperativa, sino irracional». Consideró además que «si el 92,4% ha aceptado la otra propuesta, quiere decir que estos acreedores están actuando de mala fe con el resto de los acreedores». |
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