Por JULIÁN GUARINO - La calificadora de riesgo Fitch decidió ayer elevar la calificación de la deuda argentina a categoría “B” para las emisiones nominadas en divisas a largo plazo tras haberse completado el proceso de canje de los compromisos defaulteados por casi 70% de aceptación. Esto disparó (el verbo queda grande) una suba generalizada en la renta fija local, que de esta forma volvió a recuperar una parte del terreno que había cedido a partir de la manifestación de la crisis europea.
En este sentido, el cambio en la calificación les dice a los inversores que los bonos de Argentina ya no se encuentran en default, lo que es considerado una mejora sustancial con respecto a su estatus anterior. De todas formas, la calificación asignada todavía deja a los títulos locales con una etiqueta que identifica claramente que existe un alto riesgo de impago o de que el emisor de esta deuda tenga problemas para pagarlos. Para los analistas consultados, y en base a la calificación asignada, Argentina sigue siendo un emisor de deuda cuyas credenciales en lo que hace a la seguridad inversora convive con la de Venezuela y Grecia, dos países con problemas financieros relevantes y declarados.
Según indicó Fitch en su portal de Internet, la calificadora dispuso mejorar la nota de la deuda argentina de “fuera de incumplimiento” a la categoría de ‘B‘, al exhibir una “perspectiva estable” en este tipo de colocaciones. Así, la entidad elevó a ‘B‘ la deuda argentina a largo plazo en moneda extranjera desde la categoría “RD”, siendo estas siglas en inglés para dar cuenta del “default restringido”.
Festejo en bonos
La noticia tuvo un impacto claramente positivo. El título Discount en pesos, el principal bono del canje de deuda en 2005, subió 4,15% y el Par en la misma moneda quedó 1,45% arriba. Los cupones PIB, a su vez, siguieron muy firmes y en este caso la mejora alcanzó al 1,93%, mientras que el Bogar 2018 deparó uno de los mejores recorridos con un salto del 2,71%. Entre los títulos en dólares el Bonar 11 ganó 0,25% mientras que el Boden 15 escaló 0,76%.
Para los analistas, las lecturas posibles no cambiarán radicalmente de las que se tenían hasta ayer. “El mercado descontaba en parte esta noticia a partir del resultado del canje”, señaló Javier Salvucci, analista de Silver Cloud Advisors. Para el ejecutivo, “es positivo el cambio aunque no significa que a partir de ahora los inversores pasarán automáticamente a interesarse en los bonos argentinos”. En esta línea, desde Research For Traders (RFT), el analista Darío Epstein señaló que “si bien se abre una puerta interesante, aún existe una calificación para el país que impide financiarse a tasas de un dígito”. La intención del Estado Nacional es todavía salir al mercado internacional con la emisión del nuevo Global 2017 por un monto de u$s 1.000 millones, pero a una tasa menor a dos dígitos.
“Si los mercados internacionales siguen mostrándose débiles, difícilmente el Gobierno tenga la posibilidad de fondearse a bajas tasas de interés. Si estos se recuperan, el Global 2017 debería tener un precio por encima de los u$s 92 por cada 100 nominales”, señalaron en la city.
En la bolsa local, la rueda transcurrió con bastante apatía. El Merval terminó casi neutro en los 2.288,59 puntos, con un volumen negociado de apenas $ 25,8 millones en acciones. Las principales subas fueron para el Banco Francés (1,70%) y Pampa Holding (1,85%), mientras que la caída y bajas en Tenaris (-0,20 por ciento), Siderar (-1,09 por ciento) y Petrobras (-1,58 por ciento). El Merval avanza 4,74 por ciento en julio y pierde 1,38 por ciento en el año.
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