La agencia Fitch elevó a "B" la calificación asignada a la Argentina como deudora que hasta aquí mantenía en "RD" (en inglés, default selectivo) para los títulos emitidos en moneda extranjera y en "B-" para los colocados en pesos, a la vez que se le asignó una perspectiva "estable". Lo hizo al valorar positivamente los resultados del reciente canje de la deuda y pese a coincidir con el resto de las calificadoras en que esa operación, sin embargo, no resultó suficiente "para abrirle nuevas fuentes de financiamiento a la economía", en una decisión que prolongó la tendencia alcista que muestra la deuda argentina en los mercados, aunque fue relativizada por el Gobierno. La agencia destacó que el país quitó del mercado más del 90% de los bonos que quedaron impagos tras la cesación de pagos que siguió al fin de la convertibilidad. Pero, pese a la mejora, la nueva nota está cinco escalones dentro de la escala con que la calificadora señala a los papeles riesgosos o "deuda basura", como se suele decir en la jerga financiera. La noticia repercutió en los mercados, accionado subas promedio del 1,5% entre los bonos argentinos y provocando una reacción del 1% adicional en la tasa de riesgo país (perforó los 750 puntos) que no fue mayor porque "era esperada", juzgó el analista local Gustavo Ber, para quien la decisión de Fitch fue merecida "en vista de los indicadores macro, principalmente el bajo nivel de endeudamiento neto" del país. Empero, el ministro de Economía, Amado Boudou, le restó importancia a la mejora y dijo que lo dispuesto por Fitch "no cambia la visión que nosotros tenemos de las calificadoras, que va a ser la misma que vamos a llevar al G-20". |