Por NATALIA DONATO - La crisis financiera de 2009 afectó las inversiones en todo el mundo, pero por sus ventajas comparativas los emergentes resistieron mejor el derrumbe y sus flujos de inversión extranjera directa (IED) cayeron 27%, contra 42% de las naciones desarrolladas. De todas formas, la Argentina fue el país de América Latina que más sintió el impacto, con una caída del 50% de los flujos de inversión respecto del año anterior, según el informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con el documento, durante 2009 la IED en la Argentina ascendió a u$s 4.895 millones, cifra que representa una caída de 50% respecto del año anterior y el número más bajo de los últimos quince años. Entre 1995 y 2005, el promedio de inversión extranjera directa fue de u$s 7.161 millones y en 2008 alcanzó los u$s 9.726 millones.
En cuanto a los flujos que salieron de la Argentina hacia otros países del mundo, en 2009 fueron de u$s 679 millones, que también equivale al 51% menos que las salidas de fondos a otros mercados registradas el año previo.
La IED en América Latina se derrumbó 36% el año pasado. Pero el análisis desagregado por país concluye que en Chile cayó 20%, mientras que en México y la Argentina, 48% y 50% respectivamente. En Perú, la merma fue de 30% y en Colombia, de 35%. En Brasil, la caída apenas superó el 40%. Si bien la Argentina figura último en el ránking latinoamericano, al presentar el informe, el investigador del Centro de Estudios Redes, Fernando Porta, precisó que “no necesariamente una caída del 50% es un indicador negativo”, ya que hay muchos factores que pueden influir, como los megaproyectos, por ejemplo. El economista citó el caso de Chile, donde la IED cayó sólo 20%, al explicar que “es una economía poco diversificada y muy internacionalizada”. “Incluso, si comparamos la tasa de inversión agregada y la de crecimiento, son más bajas que la de la Argentina”, añadió. Según Porta, la explicación de la caída del 50% de la IED de la Argentina se explica por “el alza importante del año anterior”.
De acuerdo a los nuevas cifras conocidas ayer, el país cayó a la posición 91 en cuanto a su nivel de IED, frente al puesto 87 que había ocupado en 2008. Brasil, en cambio, subió de escalón, al pasar de la 90 a la 87.
Recuperación
Las corrientes mundiales de inversión tocaron fondo durante el segundo semestre de 2009 –alcanzaron u$s 1,114 billones, 37% menos que en 2008–, pero durante la primera mitad de este año lograron una modesta mejoría y ello despertó un “prudente optimismo acerca de las perspectivas de esa inversión”. De acuerdo con el informe de la Unctad, la expectativa es que los flujos de inversión superen los u$s 1,2 billones este año y lleguen a los u$s 1,3 a u$s 1,5 billones en 2011. “Sin embargo –sostuvo el informe–, estas perspectivas están expuestas a riesgos e incertidumbres, en particular la fragilidad de la recuperación económica mundial”.
En 2009, las inversiones que más cayeron fueron las del sector manufacturero porque tienen una tendencia cíclica más marcada. La merma fue menos pronunciada en el caso de los productos primarios debido al factor precios, y lo mismo ocurrió con los servicios porque el proceso de privatizaciones está activo en algunos países, especificó Porta.
Por su parte, el subgerente del Departamento de Estrategía de ProsperAr –la agencia nacional de desarrollo de inversiones–, Nicolás Pavlovsky, destacó que para el primer trimestre del año los datos de IED disponibles resultan alentadores y señalan un crecimiento interanual de 11% de los flujos hacia la Argentina. Además, destacó que en el actual contexto de recuperación gradual de las corrientes de inversión, “es importante resaltar el dinamismo que puede aportar la inversión doméstica, que ascendió al 13,1% en el primer trimestre de 2010”. |