Por Pablo Wende - El ministro de Economía, Amado Boudou, y la titular del Central, Mercedes Marcó del Pont, se encontrarán esta semana para definir un tema clave de cara al cierre de 2010: la transferencia de utilidades obtenidas por el BCRA a favor del Tesoro Nacional por $ 22.000 millones.
La reunión aún no tiene día definido, pero será la segunda tras la que mantuvieron a solas la semana pasada en el Ministerio de Economía. Tanto desde el Palacio de Hacienda como desde el BCRA aseguran que las relaciones son «normales», descartando un enfrentamiento más allá de algún tema puntual que pudo haber generado controversias.
De los $ 23.500 millones que ganó el Central, hasta ahora fueron transferidos sólo $ 1.500 millones en febrero, en concepto de «adelanto de utilidades». Y en el primer semestre no hubo demasiados apremios, ya que el Tesoro contó con un fuerte aumento de la recaudación, que llegó a subir un 40% interanual.
La ANSES, por su parte, aportó otros $ 4.000 millones correspondientes a la utilidad obtenida por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. La secretaría de Hacienda, a cargo de Juan Carlos Pezoa mostró un superávit fiscal primario de más de $ 11.000 millones en la primera mitad del año.
Pero para la segunda parte de 2010 la recaudación ya no crecería al ritmo del primer semestre. Es probable que se apliquen las transferencias de utilidades del BCRA al Tesoro.
La negociación que ya está encaminada entre Economía y el BCRA parte de tres puntos principales: · La transferencia de utilidades por parte del Central al Tesoro es legal y la estipula la Carta Orgánica de la institución. · El Tesoro precisa fondos para hacer frente a sus necesidades financieras en lo que resta de 2010. · Por su parte el Central tiene que cumplir con el Programa Monetario aprobado a fin de 2009 (bajo la presidencia de Martín Redrado), que establece un aumento en la cantidad de dinero de un 19% como máximo durante este año.
Según las conversaciones que se vienen desarrollando, el objetivo es que los $ 22.000 millones que quedan pendientes para transferir se envíen en forma gradual en los cinco meses que quedan del año para no «inundar» al mercado de pesos. El principal problema de esta transacción es que se trata de emisión por parte del Banco Central, con lo que luego deberá acelerar la absorción de pesos para evitar un salto mayor de la inflación.
Buena parte de las utilidades del Central provienen de la suba en el precio de los títulos públicos en poder de la institución. Pero se trata de ganancias contables, es decir que no fueron percibidas por la autoridad monetaria. En definitiva, todo lo que se transfiera representará emisión, más allá de que esté admitida por la Carta Orgánica.
Está casi descartada la posibilidad de que parte de estos $ 22.000 millones resulten capitalizados por el Central, tal como se hizo en años anteriores. Con este nivel de ingresos, Economía se asegura un cierre sin mayores sobresaltos de las cuentas públicas y proyecta un superávit fiscal de 1,5% del PBI.
Desde el punto de vista de las obligaciones en dólares, la semana que viene el Central procederá a pagar con reservas los u$s 2.300 millones por el vencimiento de capital anual del BODEN 2012. «Posiblemente hoy ya superemos los u$s 51.000 millones y para fines de la semana próxima acumularemos bastante más. Por lo tanto, no nos preocupa la pérdida que sufriremos la semana que viene. Al fin y al cabo vamos a terminar con más reservas que las que teníamos a principios de marzo, cuando se ordenó el pago de deuda en dólares con el Fondo de Desendeudamiento». |