Por Laura García - El real está haciendo de vuelta de las suyas. Aún con rienda corta por parte del gobierno, que instauró el año un impuesto al ingreso de capitales, en los últimos dos meses la moneda se apreció más del 6% y volvió a poner a Lula un poco nervioso.
Si bien todavía está 1,5% abajo en lo que va del año, el rally activó mecanismos ya conocidos. Y desde la semana pasada ya circulan rumores sobre una posible intervención del Banco Central en el mercado de futuros, algo que no ocurre desde hace más de un año, para doblegar a un real que no termina de deponer las armas.
Con la moneda de vuelta en las cercanías de 1,75 por dólar, el propio ministro de Hacienda Guido Mantega salió a respaldar la idea, casi como quien desafía al mercado a intentar poner a prueba la determinación oficial de mantener al real bajo capilla. Con una suba del 33% el año pasado y un alza acumulada del 100% desde que Lula llegó al poder en 2003, el gobierno bien podría redoblar esfuerzos para enfriar al real en el umbral de las elecciones presidenciales de octubre. Sobre todo cuando el candidato opositor, José Serra, anda diciendo que el real tiene un problema de “mega sobrevaluación” y que el nivel de tasas en Brasil, hoy las más altas del mundo sólo después de Croacia, “deja estupefacto”.
Pero el alza del real no se debió a un Central menos vigilante sino todo lo contrario. Este año, según surge de las cifras que publica la entidad, las intervenciones diarias en el mercado de contado se triplicaron, con compras por casi u$s 15.000 millones para restarle ímpetu al real.
La presión por mantenerlo a raya es cada vez más importante, a la luz de datos como el que se conoció esta semana sobre el creciente déficit de cuenta corriente de Brasil, motivado fundamentalmente por un caída de casi el 45% en el supervávit comercial.
La eventual decisión de volver a intervenir en futuros podría resultar muy eficaz. Incluso si no se terminara concretando, por el “efecto psicológico” de la amenaza misma. Aunque el flujo cambiario fue negativo en lo que va de julio en casi u$s 3.000 millones, se estima que las apuestas de los bancos brasileños a un alza del real en el mercado de futuros (posiciones largas) pasaron de u$s 7.000 millones a u$s 13.000 millones en el último mes.
A pocas semanas de la elección que consagrará al sucesor de Lula, habrá que ver qué tanto empeño pone el gobierno en desactivar al real y qué tan persuasivos resultan sus esfuerzos. |