Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Cualquiera sea el lugar ideológico que representen, el diagnóstico que dan los analistas económicos es uno sólo: “Las posibilidades de cesación de pagos para la Argentina, dentro de un contexto internacional normal, hoy son cercanas a 0 hasta al menos 2012”, se escucha en la voz de uno de los especialistas más críticos de la política económica oficial.
Con el pago del Boden 2012, que se hará mañana por aproximadamente u$s 2.300 millones, el programa financiero está prácticamente cerrado. “Lo que resta es puramente administrativo. No hay ninguna erogación que te pueda poner en duda los pagos”, comenta Ramiro Castiñeira, de Econométrica.
Hacia 2011 y 2012, el camino también aparece allanado: la Argentina deberá pagar entre u$s 7.000 y u$s 8.000 millones el próximo año, que parecen fáciles de sortear con el uso de las reservas internacionales, la transferencia de utilidades del Banco Central, los recursos de la ANSeS y algunos del Banco Nación. “Incluso con un fuerte incremento del gasto público, no parece que el Gobierno vaya a tener problemas para cubrir ese bache”, dice Aldo Abram.
Hasta ahí, la buena noticia para el país. La mala, agrega Abram, es la siguiente: “Está claro que este pago de la deuda no va a ser gratis para los argentinos: lo vamos a pagar con impuesto inflacionario. Como el nivel de reservas es alto, este gobierno no tiene ningún empacho en basarse en la inflación para obtener recursos. Todo se paga con pérdida de poder adquisitivo, pero la realidad es que esto no les importa”, dice.
Sucede que la transferencia de recursos que hace el BCRA mediante la emisión de billetes, para sostener el nivel de incremento del gasto que hace el gobierno, acelera la inflación. Hoy las consultoras calculan una suba de precios de alrededor de 22% anual. Pero tienen la expectativa de que hacia fin de año avance hasta el 24%.
El próximo vencimiento fuerte que tiene Argentina será el próximo 28 de marzo, con el Bonar V, por u$s 1.500 millones. Más tarde llegará el Boden 2012: por u$s 2.300 millones (en agosto). Y por último, , en diciembre de 2011, el cupón PBI, por u$s 2.000 millones. Habrá que añadir los nuevos vencimientos que surjan de una eventual renegociación con el Club de París.
“El año que viene está descartado que se paga con reservas y no se considera probable un default. Eso se ve en que los Credit Default Swaps (CDS, el seguro por un impago de los títulos) bajaron significativamente: el que es a un año ya está en los 800 puntos básicos”, agregó Castiñeira. |