Por Alfredo Sainz - La inflación continúa sin dar ningún signo de ceder y en julio volvió a cerrar claramente por encima del 1 por ciento. De acuerdo con el promedio de las mediciones privadas, el alza del costo de vida en el mes que acaba de terminar se ubicó en 1,7%, impulsada por factores estacionales y las subas en alimentos, que a esta altura ya parecen un clásico. Pero lo que más preocupa a los analistas, es que el alza del costo de vida se muestra estabilizado por encima del 1% mensual, en un piso difícil de romper. Tradicionalmente, en julio siempre se registra un repunte de la inflación, ya que tras dos meses tranquilos en materia de precios, como son mayo y junio, las vacaciones de invierno tienen un impacto muy fuerte en el rubro esparcimiento. Por esta razón, el leve repunte de la inflación de julio no tomó por sorpresa a los analistas privados. "Más allá de que en los últimos meses hubo un comportamiento más tranquilo de los precios, como ocurre siempre a esta altura del año, no se puede decir que la inflación esté a la baja, y para todo 2010 continuamos con nuestra estimación de una suba en torno al 27%", explicó el economista Camilo Tiscornia, para quien el costo de vida de julio se ubicó en 1,3 por ciento. En el sector privado explican que el principal motivo de preocupación en materia inflacionaria continúa pasando por el rubro de los alimentos, que después de un par de meses como abril y mayo, con subas muy puntuales y moderadas, en junio había vuelto a dar señales de reactivación y en julio sufrió el impacto de las heladas, que afectaron la producción de frutas y verduras. "Las dos primeras semanas de julio venían muy tranquilas en materia de precios, hasta que el factor meteorológico provocó un aumento muy importante en los alimentos frescos, encabezados por las verduras", señaló Marina Dal Poggetto, economista del estudio Bein, que estima para julio un alza del 1,7% en el costo de vida. Según Carlos Melconian, de M&S Consultores, "está claro que los meses más bajos en inflación, que habitualmente son abril, mayo y junio, ya terminaron". Según el relevamiento que hace esa consultora, julio cerró con un incremento de precios en torno al 1,8 por ciento. Las mayores alzas, indicó Melconian, se produjeron en panificación, cereales, verduras, azúcar, miel, cacao y lácteos, entre otros, además del rubro esparcimiento, que sube por una cuestión estacional (las vacaciones de invierno). En cambio, las liquidaciones de temporada ayudan a bajar los precios en el rubro indumentaria. Melconian calcula que la inflación ya acumula un 23% en los últimos doce meses. En el caso de los alimentos frescos, los primeros aumentos empezaron a llegar al Mercado Central de Buenos Aires en las últimas dos semanas y paulatinamente se están trasladando a los comercios minoristas, con lo cual se espera que el impacto se sienta tanto en el índice de precios del mes que acaba de terminar como en el de agosto. De acuerdo con la canasta del Indec que rige desde hace dos años, las categorías frutas y verduras juntas representan casi el 4% del índice de precios al consumidor (IPC). Junto con los alimentos, el otro foco de aumentos potenciales está puesto en los servicios privados. Los economistas advierten que los acuerdos salariales alcanzados con la mayoría de los sindicatos tendrán un efecto inmediato en las tarifas de la mayoría de estos servicios, que se caracterizan por la alta incidencia del componente laboral en sus estructuras de costos. "En julio hubo un aumento del rubro vivienda, como producto de la suba del 27% en tres cuotas concedidos a los encargados de edificios, que rápidamente se traslada al costo de las expensas", dijo Tiscornia. El panorama además se repite con las cuotas de las empresas de medicina prepaga, que en las facturas de julio y agosto están reflejando el acuerdo salarial que se está terminando de cerrar con los trabajadores del rubro sanidad. Por su parte, Jorge Todesca, de la consultora Finsoport, advirtió que el mismo comportamiento se espera en la categoría restaurantes, donde se prevén subas debido al incremento salarial que lograron los trabajadores gastronómicos. "El traslado de los aumentos salariales a los precios al público es directo", advirtió Todesca, que estima que la inflación de julio rondó el 1,7 por ciento, con lo cual la suba acumulada en los últimos doce meses ya roza el 20 por ciento. El último informe de inflación de Finsoport advierte que las subas de precios de julio han sido alentadas, además, por efecto del medio aguinaldo. "Dados los aumentos previstos en medicina privada, tarifas de servicios públicos y otros rubros, es posible que en el mes de agosto el registro sea mayor que el de julio", concluyó. |